8/ La Gomera


-Datos principales:
La Gomera situada en el grupo de las Canarias occidentales. Tiene una superficie de 373 km2 y presenta el relieve más acusado y la mejor arboleda del archipiélago.
-Medio físico:
Gomera tiene forma más o menos redondeada y está constituida por un gran macizo central denominado Alto de Garajonay (1.375 m) y una red radial de barrancos. La costa es muy acantilada (acantilado de Los Órganos) y con escasos fondeaderos.
Es la única isla del archipiélago canario que no ha experimentado erupciones modernas (desde hace aproximadamente dos millones de años).

Su configuración está íntimamente relacionada con la erosión de las aguas que han surcado una amplia red de barrancos radiales, ensanchados gradualmente hasta el punto de permitir que la mayor parte de la población se hayan asentado en el fondo de estos barrancos, localizados sobre todo en el NE (Vallehermoso, Hermigua).
-Clima:
Clima benigno, suave, sin cambios bruscos de temperatura y con singularidades zonales. En las partes altas, zona de nieblas y, por lo tanto, mayor humedad, que contrastan con el litoral seco.
-Flora:
Vegetación también diferenciada con acusado contraste entre barlovento —con sabinas y enseguida bosque de laurel— y sotavento —donde la vegetación xerófila llega bastante arriba; también se halla presente el fayal-brezal (falta el piso de pinares).
La Gomera siempre ha sido apreciada por sus bosques excepcionalmente conservados. En este sentido sobresale el Parque Nacional de Garajonay, que acoge en sus límites la mejor representación del bosque de laurisilva existente en el archipiélago. Declarado en 1986 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sus 3.948 hectáreas ofrecen la imagen que podrían tener, hace millones de años (Terciario), el sur de Europa y norte del continente africano. Esta vegetación prehistórica, auténtico fósil viviente, tiene su representación actual en determinados enclaves de los archipiélagos macaronésicos. Destacan asimismo las especies animales que habitan en el bosque, con abundantes invertebrados: arácnidos, lombrices, moluscos, artróprodos, insectos, etc., y numerosos endemismos gomeros. En cuanto a los vertebrados, las aves están representadas por especies tan singulares como el gavilán (Accipiter nisus granti), la gallinuela (Scolopax rusticola) o las extraordinarias palomas turqué (Columba bolli) y rabiche (Columba junoiae). Estas palomas, endemismos canarios que han evolucionado ligados al bosque de laurisilva, representan una auténtica reliquia.
Otro elemento destacado del paisaje natural gomerano lo constituyen los roques o pitones; el más impresionante es el de Los Órganos, situado al noroeste de la isla. Constituyen el mejor ejemplo en Canarias de pitón sálico, donde la erosión marina ha dejado al descubierto un espectacular conjunto de prismas, consecuencia de la particular disposición de los materiales volcánicos al enfriarse. La viscosidad de las lavas dio lugar a que éstas ascendieran con dificultad por el conducto eruptivo, expandiéndose al final del mismo y ofreciendo formas achatadas conocidas genéricamente por cúmulo-domos. Posteriormente, la erosión desmanteló el material externo que las recubría, permitiendo la aparición de un pitón o roque. En el caso de Los Órganos, la labor del mar ha permitido descubrir la estructura interior de este pitón, que ofrece un sorprendente ejemplo de disyunción columnar. La formación de dichas columnas, que semejan auténticos tubos de un órgano gigantesco, están en relación con el grosor alcanzado por estas lavas traquíticas. Su gran espesor determina que el enfriamiento sea muy lento. Cuando finalmente se enfrían, experimentan una retracción por pérdida de volumen, lo que provoca una fracturación en planos (diaclasas), que aparecen ordenados. La conjunción de estas diaclasas es lo que da lugar a los prismas de sección poligonal. Su posición en el litoral de la isla, en una zona prácticamente inaccesible, hace que la contemplación de todo el conjunto sólo sea posible desde el mar. Sin embargo, no toda la estructura columnar aparece sobre la superficie de las aguas, pues buena parte de ella se encuentra sumergida, dando lugar a unos singulares fondos. Se ha tenido en cuenta, junto a sus valores geomorfológicos y paisajísticos, la riqueza biológica que se alberga en todo este sector del litoral gomero, como uno de los elementos claves a la hora de plantear su declaración como Reserva Marina. Es zona propia para algunos invertebrados, como la lapa de fondo (Patella crenata), siendo también un lugar ideal para la cría y desarrollo de peces como la vieja (Sparisoma cretense). A ello se suma el interés botánico de las zonas de mareas y los fondos someros.
-Población:
Entre los años 1940 y 1960 la población muestra un estancamiento o ligero descenso, situándose en 30.747 habitantes en 1960. A partir de este momento, la caída ha sido muy rápida, registrándose 22.938 habitantes en 1970 (es decir, un descenso del 30% en sólo diez años); luego la disminución ha sido más lenta (18.760 habitantes en 1981). Según el último censo elaborado por el Instituto Canario de Estadistica (ISTAC) la isla cuenta con 15.963 (su capital, San Sebastián de la Gomera, alcanza los 6.199).
-Economía:
La economía de La Gomera ha estado centrada en las actividades del sector primario —sobre todo las agrícolas y ganaderas—, aunque también ha destacado por su importancia la pesca, que ha alcanzado, comparativamente, el mayor nivel de las islas occidentales.
En los últimos años, uno de los productos agrarios más cuidados ha sido la vid, cuyo cultivo se ha realizado bajo el asesoramiento técnico de personal especializado con el propósito de conseguir vinos de primera calidad. Asimismo, la creación de nuevas bodegas comarcales y el equipamiento adecuado de las restantes han permitido el relanzamiento del sector, de gran importancia tanto para la economía de la isla como para la preservación del paisaje.
En la isla se pueden distinguir tres comarcas vinícolas: Hermigua-Angulo (integrada por los viñedos de estos términos muncipales), Valle Hermoso (viñedos situados en la vertiente norte) y la zona sur (integrada por los viñedos de los términos muncipales de Valle Gran Rey y Alajeró). Los vinos más frecuentes en la isla son los blancos, de color amarillo paja con aromas intensos. Posiblemente, la variedad forastera es la que los diferencia y les da personalidad, ya que son en general vinos cálidos, con cuerpo y un bouquet muy peculiar. Los tintos, de color rubí, aromas afrutados, algo tánicos en boca, pero suaves y equilibrados.
Por otra parte, la benignidad de su clima suave, los múltiples valores culturales y naturales que posee, valles cubiertos de palmeras que abrazan pequeñas y sugerentes playas o la estampa inverosímil del Teide, majestuoso allá en la vecina isla de Tenerife, así como la belleza de sus pueblos y su Parque Nacional de Garajonay, considerado como Patrimonio de la Humanidad, hacen de la "Isla Mágica" (como también se conoce a Gomera) un lugar ideal para el turismo de calidad.
En cuanto a las comunicaciones interiores, la abrupta orografía ha dificultado enormemente el desarrollo de una red vial adecuada a las necesidades de los habitantes de la isla. Basta decir que los principales núcleos de población no estuvieron comunicados por carretera hasta los años 60. Hoy en día cuenta con buenas comunicaciones.
-Administración y Gobierno:
La isla de Gomera es uno de los siete territorios insulares que integran la Comunidad Autónoma de Canarias. Pertenecen a la isla los municipios de Agulo, Alajeró, Hermigua, Valle Gran Rey, Vallehermoso, y San Sebastián de la Gomera (capital insular).
El órgano de Gobierno y administración insular es el Cabildo que tiene autonomía plena en los términos que establece la Constitución de 1978 y su legislación específica conforme al artículo 32 del Estatuto de Autonomía de Canarias aprobado por Ley Orgánica de 10 de agosto de 1982, que es su norma institucional básica.
-Historia:
Las excavaciones realizadas en el año 1973 por el Departamento de Arqueología de la Universidad de La Laguna en el yacimiento de la denominada Fortaleza de Chipude, situada en el sector suroccidental de la isla a 1.243 metros de altitud, sacaron a la luz siete tipos de estructuras, que responden a las siguientes categorías: cabaña circular, redil, conjunto de cabaña-redil, cabaña abrigo y hogar. La datación por carbono 14 en una muestra de carbón vegetal dio una cronología de 470 ± 60 años d.C. Sin embargo, la inexistencia de estratigrafía no permite establecer que se utilizara con anterioridad, aunque sí parece clara su reutilización posterior. Según los estudios realizados se estimó que debió tratarse de una zona de hábitat temporal de una comunidad pastoril, que acudiría a dicha zona en busca de pastos. También pudo servir a los indígenas como refugio en caso de peligro, no descartándose su uso como lugar de reunión por motivos políticos, militares o religiosos. En todo caso, dicho equipo investigador no estima que la antigua Argodey estuviese poblada permanentemente, dadas las duras condiciones climatológicas que allí suelen reinar (viento, frío, niebla) y la carencia de agua.
En otra zona insular conocida como la Degollada de Peraza se localizan numerosas cuevas de habitación y enterramiento, entre ellas la cueva de Guahedum o Guadejume (como la conocen los pastores), la del Conde o de Iballa (que también así aparece relacionada), ubicada dentro del bando aborigen de Hipalán. Se tiene la costumbre de engalanar con hojas de palma su entrada, cada 25 de noviembre, para conmemorar los hechos que aquí tuvieron lugar en 1488, referidos de forma clara por Juan Alvarez Delgado a pesar de su tradicional carácter de leyenda.
Dentro de la organización social de los aborígenes gomeros, existía una institución que guarda total paralelismo con otra existente en el mundo bereber continental (Marruecos), relativa a los llamados "pactos o alianzas por colactación". De esta forma, Hernán Peraza estaba unido a través de un pacto con los bandos de Amulagua e Hipalán, y precisamente a este último pertenecía la joven Ibaila. Dicho pacto o alianza se realizaba mediante un ritual consistente en beber leche en un gánigo. Al mantener relaciones Hernán Peraza con una mujer de su propio bando, considerada según dicha alianza como su hermana, faltó no sólo al compromiso consuetudinario de la exogamia —deshonrando a los bandos que lo habían acogido como hermano de sangre— sino que además rompió el pacto establecido.
Este hecho, además del despótico gobierno que realizaba el señor sobre la isla, determinarían la conjura, en la que participó Hupalupa, anciano encargado de vigilar el cumplimiento del pacto. Se decidió que Hautacuperche matara al traidor Hernán Peraza, aprovechando su visita a la cueva donde se encontraba Ibalia, en Guahedum. Con su muerte, los gomeros alzados decían en su lengua "ya el gánigo de Guahedum se quebró", en señal de que el pacto se había roto. Sublevada la isla, con los gomeros sitiando a la señora Beatriz de Bobadilla en la Torre de los Peraza o del Conde, fue llamado a la isla Pedro de Vera, cruel y nefasto personaje que daría lugar a sangrientos episodios de la Historia de Canarias.
Sin duda, uno de los episodios históricos más importantes de la isla está relacionado con el viaje de Colón hacia América, ya que fue precisamente Gomera el lugar desde el que el marino genovés soltó amarras rumbo al Nuevo Mundo.
-Arte y Cultura:
De los primeros asentamientos humanos se conservan varias cuevas que fueron habitadas por pobladores indígenas, así como cabañas de planta circular y muros de piedra, en grupos o aisladas. El conjunto más sobresaliente de construcciones pétreas es el que se encuentra en lo alto de la denominada fortaleza de Chipude, fechado por algunos autores en el segundo milenio a.C. (si bien está por confirmar tan temprana datación). No se han encontrado restos de cerámica; sin embargo, se ha descubierto un cierto número de vasijas de madera, de forma cóncava y asas curvadas, que podrían ser similares a los ejemplares de barro desaparecidos.
Los principales monumentos de La Gomera se encuentran en la capital insular San Sebastián de la Gomera; especial atención merece la Torre del Conde, pequeña fortaleza de planta cuadrangular levantada en el año 1450.
Por otra parte, es de obligada referencia la gran tradición gastronómica de la isla, con platos típicos como el potaje de berros, servido en platos de madera de sabina o aceviño, o el queso, originado por tres razas de cabras prehispánicas, que se elabora artesanalmente, y a partir del cual se confecciona el almogrote, una pasta picante pero deliciosa para untar en pan o con las papas hecha con manteca, aceite, ajos, pimienta, sal y a veces tomate.
Pero la reina de la cocina gomera es la miel de palma, jarabe extraído de la palmera canariense (de la que existen más de cien mil ejemplares en La Gomera) hervido y espesado; sirve de materia prima para toda una tradición en postres locales. También se emplea en la elaboración de cócteles o se sirve acompañada de queso o gofio.