16/ Lanzarote


Lanzarote
-Datos principales:
Lanzarote esta situada en la parte más septentrional y oriental de las islas mayores del archipiélago, a 180 km de Gran Canaria y a tan sólo 120 km de la costa sahariana.
Forma parte de la isla un pequeño archipiélago llamado "el archipiélago chinijo" situado al norte y constituido por La Graciosa —con una superficie de 27 km2 y una altura de 266 m—, Alegranza —10 km2 de superficie y altura de 289 m— y Montaña Clara —1 km2 de superficie y 256 m de altura.
La extensión de Lanzarote es de 862 km2 (incluido el archipiélago chinijo), y alcanza 60 km de longitud máxima y 19 km de anchura.
-Medio físico:
De origen volcánico, Lanzarote está constituida por dos macizos basálticos unidos entre sí cuyos extremos ocupan el macizo de Haría, al N, y el de los Ajaches, al S. En el primero sobresale la mole de Famara, donde se encuentra el punto más alto de la isla, Peñas de Chache (671 m), mientras que en el segundo las cotas máximas, inferiores siempre a las del primero, se alcanzan en Atalaya de Femés (608 m) y el Hacha Grande (561 m). Entre ambos macizos se encuentra El Jable, auténtico pasillo de tierras bajas recorrido por las arenas que transportan los alisios desde la costa septentrional a la meridional. Algunos geógrafos consideran que el macizo de Haría y los Ajaches son los núcleos de dos islas distintas unidas por materiales procedentes de erupciones balcánicas.

Gran parte de la isla está cubierta con cenizas y cuenta con múltiples conos volcánicos. En la zona central de la isla se sitúa El Timanfaya o Montaña de Fuego, que con una extensión de unos 500 km2 y una altura de 510 m constituye la agrupación de conos volcánicos más amplia del archipiélago, entre los cuales sobresale el Caldera Blanca (458 m).
Las costas, con una longitud de 265 km, son en general más bajas que las de Gran Canaria, y en ellas alternan los acantilados y las ensenadas, aunque son escasos los abrigos naturales para instalar puertos.
-Hidrografía:
La red fluvial de la isla se reduce a algunos barrancos de curso intermitente. En la vertiente occidental del macizo de Haría no existe ningún barranco; en la oriental son muy numerosos, aunque sus aguas se filtran inmediatamente entre las lavas. Tampoco fluye ningún barranco en la depresión de El Jable.
Por el S desembocan en el mar los barrancos de Tenesia, Chafaris, Palomo y Teneguine. También en el S, en el macizo de Femés, varios barrancos recorren su vertiente oriental hasta el mar, el más destacado de los cuales es el de La Higuera.
-Clima:
Lanzarote se caracteriza por su acusada aridez (aproximadamente 146 mm de lluvias al año en Arrecife y tan sólo el doble en las montañas). En cambio, son excepcionales las temperaturas que registran una media anual de 19,2º C. Sopla el viento alisio del NE. Todo esto permite que el paisaje desértico y volcánico se manifieste en toda su crudeza, al igual que en Fuenteventura, con vegetación pobre de tipo xerófilo. En las costas aparecen zonas desérticas con dunas.
-Población:
La evolución demográfica en el siglo XX ha sido positiva, a pesar de que la densidad de población de la isla ha sido siempre inferior a la media registrada en el archipiélago (en la actualidad es de 85,8 h/km2 en la primera frente a los 195 h/km2 en el segundo). En 1900 el número de habitantes ascendía a 18.331, en 1930 a 23.500, y en 1960 a 36.519. Es precisamente a partir de este último año cuando la población se traslada de los municipios del interior a la capital de la isla, Arrecife, debido al desarrollo pesquero y, en especial, al turístico. Los aproximadamente 37.000 habitantes que tiene hoy día Arrecife representan el 55% del total insular.
Según refleja el último censo de 1991 elaborado por Instituto Canario de Estadística (ISTAC) la población alcanza los 64.991 habitantes.
-Economía:
La principal actividad económica de la isla es el turismo, ya que cuenta con un clima excelente y un singular paisaje volcánico.
La escasez de recursos hidráulicos ha influido negativamente en la agricultura. El bajo nivel de precipitaciones dificulta aún más el cultivo de secano, incluso en régimen extensivo, y la escasez de aguas subterráneas no permiten la puesta en marcha del regadío. Por otra parte, gran parte del suelo insular está ocupado por el malpaís, zonas de erupciones volcánicas recientes que han cubierto de lava las tierras más fértiles.
Así pues, los asentamientos humanos se sitúan sobre zonas de lapilli y cenizas, y la escasa agricultura existente se practica en pequeñas parcelas. Se hace necesario utilizar diversos sistemas para conservar la humedad del terreno, tales como los "enarenados" y el "cultivo en agujeros", así como para proteger los cultivos del viento alisio del NE, los "contravientos". Los principales cultivos son la vid (aproximadamente 20.000 Hls de vino anuales), melones, sandías, batatas y tomates. La ganadería, por su parte, tampoco tiene gran relevancia económica.
La actividad pesquera, en cambio, ha experimentado un importante desarrollo en los últimos decenios. Arrecife es el segundo puerto pesquero del archipiélago después del de Las Palmas.
El sector secundario se reduce a la industria de derivados de la pesca en Arrecife.
El problema económico más acuciante de la isla es la escasez de recursos hídricos. En la actualidad, más del 60% de los mismos procede de la potabilización del agua del mar, sistema muy costoso pero esencial para atender la elevada demanda provocada por el auge del turismo.
-Administración y Gobierno:
La isla de Lanzarote es uno de los siete territorios insulares que integran la Comunidad Autónoma de Canarias que, a su vez, engloba administrativamente las islas de Alegranza, La Graciosa, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste. Pertenecen a la isla los municipios de Haría, San Bartolomé, Teguise, Tías, Tinajo, Yaiza y Arrecife, capital insular.
El órgano de Gobierno y administración insular es el Cabildo, que tiene autonomía plena en los términos que establece la Constitución y su legislación específica conforme al artículo 32 del Estatuto de Autonomía aprobado por Ley Orgánica de 10 de agosto de 1982, que es su norma institucional básica.
-Historia:
Los escasos restos arqueológicos encontrados en la isla no han posibilitado aún el estudio de los primeros asentamientos humanos prehistóricos. Se sabe no obstante que los antiguos pobladores eran los majos, quienes, según la crónica normanda, "van desnudos, a parte una capa por detrás, hasta las corvas" (en el caso de los hombres), y "vestidas con grandes hopalandas de pieles que llegan hasta el suelo" (las mujeres). Un cronista posterior relata que "vestían los de esta isla de Lanzarote un hábito de cueros de cabra como tamarco, hasta la rodilla", y añade "traían la barba de punta, el cabello largo, con un bonete de piel, con tres plumas largas en la frontera". Llevaban adornos de conchas de mar —sobre todo las mujeres— y el calzado era un pedazo de cuero de cabra envuelto a los pies, que llamaban maohs o mahos, nombre del que se quiere derivar el gentilicio "majorero", que es como se llama a los habitantes de la isla hermana de Fuerteventura.
Vivían en "casas hondas" hechas de piedra constituidas por tres pequeñas salas redondas (una de ellas al aire libre), dispuestas en triángulo y comunicadas entre sí mediante galerías cubiertas.
En el siglo XIII, el genovés Lancilotto Maloxelo visitó una isla a la que los nativos llaman Tytheroygatra; durante unos quince años comerció con sus habitantes y parece probable que le diera el nombre de Lanzarote.
En el siglo XIV arribó a esta isla el noble vizcaíno Martín Ruiz de Avendaño, quien, tras ser invitado por el rey de la isla Zonzamas a hospedarse en su propia casa, tuvo relaciones con la mujer del mismo llamada Fayna, que a los nueve meses dio a luz una hermosa niña de tez muy blanca y cabellos dorados a la que llamaron Ico. Al morir Zonzamas le sucedió su hijo Tinguafaya, que fue hecho prisionero en 1393 junto con su esposa y 160 nativos. Le sucedería su hermano Guanarame, que se había casado con su hermana la princesa Ico. De esta unión nació Guadarfia. Al quedar el trono en manos de la princesa Ico le exigieron una prueba de su nobleza, la cual consistía en encerrarla con 3 criadas plebeyas en una habitación llena de humo de donde debía salir airosa.
Antes de entrar en la habitación, la princesa tropezó con una anciana quien le dijo que sostuviera en su boca una esponja mojada durante el tiempo que estuviera dentro.
Al pasar el tiempo de la prueba la princesa Ico salió de la habitación con la irritación natural en los ojos, quedando las 3 criadas muertas dentro. Así pudo reinar y ceder posteriormente el trono a su hijo Guadarfía.
En 1402, Juan de Bethencourt llega a la isla de La Graciosa y la conquista sin gran dificultad, ya que Guadarfía tan solo contaba con 200 hombres para su defensa. El 28 de septiembre de 1454 se otorga el señorío de Lanzarote a don Diego de Herrera y doña Inés Peraza. Los habitantes de la isla, molestos por la tiranía de su señor, se amotinaron e hicieron prisionera a una tripulación portuguesa, aunque dicho motín no duraría mucho tiempo.
El 1 de septiembre de 1730 comienzan en la proximidades de Timanfaya una serie de erupciones volcánicas que se prolongan hasta el año 1736, como consecuencia de las cuales la vida en Lanzarote se volvió muy dura y los isleños se vieron obligados a cultivar en las cenizas dejadas por los volcanes.
La capital de la isla fue la Real Villa de Teguise hasta 1852, año a partir del cual (y hasta la actualidad) se trasladó a Arrecife, ya que tenía puerto. Con la aparición y desarrollo de los grandes comercios, el puerto de Arrecife creció en tamaño, necesidad e importancia, hasta convertirse en la puerta de entrada y salida de la isla.
-Arte y Cultura:
Lanzarote, junto con La Graciosa, son la únicas islas del archipiélago donde se han encontrado ánforas romanas, correspondientes a los últimos años del Imperio. Sin embargo, poco más se conoce de su pasado más remoto debido a la continua perturbación volcánica (sólo la erupción del siglo XVIII dejó sepultada más de una cuarta parte de la isla). El único conjunto arquitectónico que subsiste de aquella época es el denominado palacio de Zonzamas, recinto edificado de la época prehispánica situado en el término de Teguise. En este mismo lugar se descubrió el "ídolo de Zonzamas", una placa de piedra rectangular en uno de cuyos bordes presenta semicírculos concéntricos a medio relieve, que se expone hoy día en el castillo de San Gabriel (Arrecife). La escultura más singular encontrada en la isla hasta el momento es el "ídolo de Tejías", en el lugar de Tahiche; se trata de una placa elaborada en canto rodado de caliza, tallado y pulimentado. Los restos de cerámica hallados no permiten definir sus características, dado que no se conservan vasijas completas, sólo fragmentos. Algunos autores suponen una cerámica de cierta riqueza decorativa pero cierta pobreza técnica. Se confeccionaban vasijas ovoides y troncocónicas con fondo plano y decoración incisa, impresa o acanalada próxima a los bordes.
Uno de los elementos más peculiares de Lanzarote son las "queseras", acanaladuras abiertas en la toba volcánica, a veces dispuestas de forma escalonada, con varios receptáculos, cuyo significado aún no ha sido precisado.
La mayoría de los monumentos del patrimonio artístico de Lanzarote, al igual que ocurre en las otras islas del archipiélago, son posteriores al siglo XV, levantados después de la conquista castellana. De especial interés son los castillos de Santa Bárbara, en Teguise, del siglo XVI, y los de San Gabriel (1573) y San José (1776-1779), en Arrecife.