40/ BARLOVENTO

El pueblo de Barlovento nació en un cruce de caminos hacia el Norte de la Isla, a pesar de ser un terreno elevado y ventoso, aunque fértil y húmedo. Cuando apenas existían un pequeño grupo de casas en esta zona de la isla, ya se había comenzado la construcción del templo de una sola nave, dedicado a Ntra. Señora del Rosario.Barlovento ha tenido que realizar un esfuerzo sobrehumano para convertir en cultivables los accidentados terrenos y para perforar galerias que permitieran transformar en regadío terrenos de secano, ya que a pesar de lo verde y húmedo de la zona, el agua no quiso brotar de forma natural. La costa del municipio se encuentra cubierta de fincas de plátanos, principal actividad económica del municipio. En el caserío de Las Toscas se encuentra, la mayor concentración de dragos de la Isla. El drago, el último árbol mitológico, es una de las especies más singulares de Canarias. Su forma se asemeja a la de un dragón. Desde el Mirador de Las Toscas parte un interesante sendero que nos lleva entre estos dragos hasta el barrio de Gallegos.Muy cerca del pueblo, en uno de los antiguos conos volcánicos que existen en el municipo, se construyó la mayor presa de la isla con capacidad para 5 millones de metros cúbicos. Junto a este embalse se ha creado una zona recreativa y de acampada.Otro lugar para el ocio es la zona Recreativa de la Fajana, al norte del viejo Faro de Punta Cumplida, donde podremos disfrutar de un baño en las piscinas naturales.

LA BATALLA DE LEPANTO

Barlovento es el único municipio de toda Canarias que aún conserva la tradicional "Fiesta Naval" que conmemora la Batalla de Lepanto. Los continuas luchas entre los isleños y los piratas que arribaban a la isla parece ser el origen de estas fiestas, que inicialmente se celebrarían en Santa Cruz de La Palma y que perduraron en Barlovento debido a que la patrona del municipio, La Virgen del Rosario, fue nombrada por el Papa en 1571 como protectora de la expedición española en la Batalla de Lepanto. Para la fiesta se construyen barcos de madera que cubiertos de telas de colores: blancas para los barcos que representan a Don Juan de Austria, y rojo y negro para los que simulan a los turcos. La batalla finaliza con la derrota de los turcos y la conversión al catolicismo, ante la imagen de La Virgen del Rosario.