56/ EL Paso


El municipio de El Paso situado en la parte más alta del Valle de Aridane ocupa una superficie de 135 kilómetros cuadrados que le confieren ser el primero en extensión de los catorce que componen La Palma. Entre otras originalidades presenta la de lindar con todos los municipios de la Isla, excepto con Tazacorte, y ser el único que carece de costas.
Su situación geográfica en la zona media-alta, le condena a estar al margen de los cultivos de regadío dedicados a la exportación, lo que no quiere decir que no cuente con ellos, pues son identificables significativas excepciones a esta regla general.
Tiene este municipio una población de 7.505 habitantes, distribuidos de forma desigual en sus diferentes entidades de población que son las siguientes: El Barrial, La Caldera, Jedey, Las Manchas, El Paso, casco, Paso de Abajo, La Rosa, Tacande y Tajuya.
Aspectos Históricos:
Las primeras referencias que encontramos de El Paso nos dicen que era un pueblo que estaba situado al Oeste de la Isla y paralelo a la Capital, tierra adentro, frente a Los Llanos y su nombre era reñejo de la designación física de tránsito del Este al Oeste de la Isla, desde Santa Cruz de La Palma a Los Llanos o hasta Tazacorte.
Para el año 1776, nos dice Viera y Clavijo cuando habla de Los Llanos, que "como una legua antes, estaba la Ermita que dicen El Paso o Nuestra Señora de Bonanza, que era uno de sus célebres pagos".
El Paso fué, desde siempre, un pago de Los Llanos hasta que adquirió su independencia municipal en el año 1837, por lo que las noticias sobre su historia, al menos hasta el citado año, aparecen inexcusablemente unidas a las del municipio de Los Llanos, por ello al trazar este bosquejo histórico nos ceñiremos a partir del momento en que El Paso consiguió su soberanía municipal.
El Paso, Municipio Independiente:
El largo camino de El Paso, como enclave dependiente del municipio de Los Llanos, hacia su independencia se inició cuando, a principios del año 1837, un grupo de vecinos de la citada área geográfica le manifestaron al Diputado Provincial, Sr. López Monteverde, los perjuicios que se derivaban de la pertenencia al municipio de Los Llanos y que por lo tanto esperaban que una vez que regresase a Tenerife promoviese en el seno de la Diputación Provincial el establecimiento de un Ayuntamiento en dicho lugar.
El señor López Monteverde para poder llevar adelante los deseos de los vecinos recabó información acerca de su población, de su riqueza y de la distancia a la que se hallaba el núcleo poblacional más importante, respecto a Los Llanos, así como otros más dispersos del citado pago que entraban también dentro del área expresada por los vecinos para constituir el nuevo municipio.
En ese momento El Paso contaba con más de tres mil almas, era la demarcación más rica del pueblo de Los Llanos y su núcleo poblacional más importante se encontraba a más de dos leguas y aquellos más dispersos a más de tres, respecto al municipio matriz.
Con estos datos y convencido de lo oportuna y justa de la demanda vecinal, el Sr. López Monteverde solicitó en el seno de la Diputación Provincial, en la sesión del 13 de abril de 1837, que dicho cuerpo legislativo en uso de las facultades que le concedía el artículo 83 de la ley de 3 de febrero de 1823, se "sirviera mandar que el pago de El Paso con el de Tacande y demás inmediatos, según se demostraba en un plano adjunto, formara un pueblo separado de el de Los Llanos, con un Ayuntamiento propio y que se procediera al nombramiento de los individuos que debían constituirlo". Ante esta petición, la Diputación decidió iniciar el oportuno expediente de segregación para que fuese estudiado por una comisión.
Muy poco tiempo emplearía la comisión en estudiar los pormenores del citado expediente, toda vez que los datos aportados por el Sr. López Monteverde eran concluyentes. Por ello, una semana después la Diputación, en sesión de 20 de abril, y una vez oído el parecer de dicha comisión acordó "que se erigiese un nuevo Ayuntamiento en dicho pago, señalándose los límites en el plano que obraba en el expediente, cuya copia se remitiría con las comunicaciones oportunas al Ayuntamiento de Los Llanos, al de Santa Cruz de La Palma y al nuevo que habría de establecerse en el citado pueblo de El Paso". Además el Ayuntamiento de Los Llanos debía facilitarle una copia de las reales órdenes que existiesen en su archivo, remitirle una colección de boletines oficiales cuyo importe debía pagarse con los productos de los bienes de propios que le correspondieran al nuevo municipio. Y por último se comisionaba al Alcalde de Santa Cruz de La Palma, Don José Miguel Fernández, para que desplazándose al pueblo de El Paso procediera a verificar las elecciones correspondientes de empleados municipales, de acuerdo con la ley, y a la instalación del nuevo Ayuntamiento.
Ante la rapidez con la que se había solicitado la segregación y concedido la independencia municipal de uno de sus pagos más ricos, el Ayuntamiento de los Llanos comisionó al capitán Domingo Kábana, otorgándole plenos poderes, para que presentase ante la Diputación la solicitud de suspensión del acuerdo por el que se erigía un Ayuntamiento en El Paso y para que presentara una exposición de las razones que lesionaban los intereses del municipio matriz, sobre todo, las que se derivarían del hecho de quedar los montes y bienes de propios bajo la jurisdicción de El Paso, pues suponía, indudablemente, una reducción estimable del dinerario que debían ingresar las arcas llanenses.
Además, Don Domingo Kábana, haciéndose eco del parecer de las autoridades a las que representaba, mostró también su disconformidad con la designación, hecha por la Diputación, en la persona del Alcalde de Santa Cruz de La Palma para llevar a efecto el proceso de instalación del nuevo municipio. La razón de fondo residía en que Santa Cruz de La Palma, desde que Los Llanos adquirió su independencia municipal en virtud de los principios emanados de la Constitución de 1812, siempre mantuvo su celo para no perder la hegemonía que venía manteniendo sobre los demás pueblos de la Isla y no desperdició esfuerzos en obstaculizar cualquier iniciativa que significara, no la igualdad, sino el acercamiento que pusiera en duda esa supremacía sobre los pueblos que ellos consideraban como La Banda. Y en estos momentos, Los Llanos por su potencial económico y humano, unido a las ventajas derivadas de su situación geográfica, se convertía en el municipio palmero de mejor proyección, detalle que no pasó desapercibido para las autoridades de Santa Cruz de La Palma ni, por supuesto, para las de Los Llanos que entendían que el Alcalde capitalino pudiera actuar como parte interesada en el asunto cuyo resultado sería la creación del municipio de El Paso, sí, pero suponía, también, el debilitamiento del de Los Llanos.
Conviene añadir, ya que es un elemento más a tener presente, que el Ayuntamiento de Los Llanos había pedido la revocación del Diputado Provincial, Sr. López Monteverde por entender que éste no había prestado el apoyo suficiente a la aspiración llanense de ser cabeza de Partido Judicial, y el hecho de ser el citado López Monteverde quien presentara en la Diputación la solicitud, unido al que fuese el alcalde de Santa Cruz de La Palma el comisionado para llevar a efecto la erección del nuevo Ayuntamiento, todo el proceso de segregación aunque no se transgrediese norma alguna, cuando menos, en Los Llanos, se tomaba como una "tierna venganza".
La Diputación Provincial en sesión de 22 de junio de 1837, una vez analizados los argumentos presentados por don Domingo Kábana, en representación del Ayuntamiento de Los Llanos, determinó que habría que tender hacia el uso mancomunado de los bosques "para que los vecinos de Los Llanos no carecieran de un renglón tan preciso como el de los montes" y que, desde luego debía llevarse a "puro y debido efecto, en todas sus partes, por el Alcalde comisionado de la ciudad de La Palma, el acuerdo de veinte de abril último, que se procediese a la separación de Propios de ambos pueblos conformes fueran los límites de sus jurisdicciones, exigiendo bien del Ayuntamiento de Los Llanos, bien del de Santa Cruz de La Palma, todos los documentos y papeles pertenecientes a dichos Propios y entregárselos al de El Paso para evitar dudas en su conformación, y que sin dar lugar a quejas ni recursos, el comisionado, en el plazo de quince días, debía constituir el nuevo Ayuntamiento y enviar testimonio escrito de todo lo realizado, debiendo quedar una copia para que se custodiara en el Archivo del nuevo Ayuntamiento que debía formarse".
Ante la determinación de la Diputación Provincial, el comisionado, don José Miguel Fernández, Alcalde de Santa Cruz de La Palma, se trasladó a El Paso, el día 24 de Junio, festivo en la Isla, para dar cumplimiento a lo preceptuado. Para ello, en la Ermita de Nuestra Señora de Bonanza oportunamente convocados, se reunieron los ciudadanos de El Paso para celebrar la Junta Parroquial en la que habían de nombrarse nueve electores que elegirían un Alcalde, seis Regidores y un Procurador Síndico, todo ello de acuerdo con la Ley.
Para iniciar el proceso se nombró la Junta que debía verificar la elección, recayendo la presidencia, por ausencia del párroco de Los Llanos que era a quien le pertenecía por Ley, en Don Andrés Sosa Pérez, que había sido regidor de la corporación llanense el año anterior. Como escrutadores fueron nombrados, Don Antonio Sosa, presbítero, natural de El Paso, y don José Lorenzo Felipe. Y como secretario, Don Manuel Taño.
Resultaron elegidos, Don Antonio Capote Vergara, Don Mariano Pestaña, Don Feliciano Pino, Don Ambrosio Díaz Duque, Don Pedro Alcántara Díaz, Don Juan Capote Yánez, Don Andrés Sosa Pérez, Don Manuel Taño y Don Ambrosio Díaz Taño.
Al día siguiente, domingo, 25 de junio, los citados señores fueron convocados al mismo lugar para celebrar la Junta que debía elegir a la primera corporación en la historia del municipio de El Paso. Una vez reunidos se procedió al nombramiento de los señores Manuel Taño y Pedro Alcántara Díaz como escrutadores y de Don Antonio Capote Vergara como secretario. Así resultó elegido Alcalde, Don Manuel Taño; Regidores, Don Andrés Sosa Pérez, Don Feliciano Pino, Don José Antonio Díaz Duque, Don José Jiménez Fernández, Don José Salvador Capote Pino y Don Gregorio Leal Carballo. Como Síndico Personero se eligió a Don Pedro Alcántara Díaz. Y una vez terminada la elección tomaron posesión de sus cargos quedando, en consecuencia, instalado el nuevo Ayuntamiento de El Paso.