67/ San Juan de la Rambla


En la época prehispánica, anterior al siglo XVI, las tierras del hoy municipio de San Juan de la Rambla formaban parte del Menceyato de Ycode, por lo que a toda la zona alta del mismo los conquistadores la denominaron Icod de los Trigos y después Icod el Alto. Al propio tiempo, la zona costera más oriental, por las características del terreno, recibió el nombre genérico de rambla, entre las que figuraba la Rambla de los Caballos, junto al hoy barranco de Ruiz.
Pasada ésta, el paisaje se volvía árido y volcánico, por lo que recibió el nombre de Malpaís de Icode. En este Malpaís, hacia 1530 se construyó una ermita a la advocación de San Juan, con lo que a este lugar se le comenzó a llamar San Juan del Malpaís.
Como la zona de la Rambla de los Caballos y el cercano San Juan del Malpaís quedaron englobados en la incipiente parroquia que allí se estableció, con independencia de las del Realejo, en la segunda mitad del siglo XVI toda esta zona empezó a ser conocida como San Juan de la Rambla.
El municipio se halla situado al norte de la isla de Tenerife, limitado por el del Realejo, al este, y La Guancha, al oeste. Tiene forma rectangular y está configurado por una larga franja de terreno de unos 2 km de anchura media y 11 de longitud, que se extiende desde las altas cumbres hasta el mar en acusada pendiente. Abarca una superficie de 20,66 kilómetros cuadrados, que se van elevando poco a poco desde el nivel del mar hasta su punto más alto, a unos 2000 metros de altura, en que limita con el Parque Nacional del Teide. Es por ello que su red hidrográfica tiene una sola vertiente, de sur a norte.
Una parte de su territorio, a partir de los 1500 metros de altura, está cubierta por el monte; otra parte, entre los 500 y los 1500 metros, son las denominadas tierras de medianías, ricas en cultivos de secano, a las que los vientos alisios proporcionan el refresco conveniente. Finalmente, la zona de costa, configurada por una estrecha franja de terreno al pie de los riscos de Tigaiga y el Mazapé; es una costa acantilada, elevada unos 100 metros sobre el nivel del mar, de clima húmedo y cálido.
Los vientos alisios condicionan el clima del municipio, con distintas variaciones según la altitud. La zona de costa, hasta los 500 metros, es de clima cálido y seco, con una temperatura media entre los 18 y los 25ºC, y una pluviometría de 100 a 500 mm/año. La zona de medianías, entre los 500 y los 1500 metros, es de clima templado y húmedo, con una temperatura que oscila entre los 12 y 23ºC y una pluviometría más abundante, entre 500 y 1000 mm/año. En la zona superior, por encima de los 1500 metros, su aire es más seco, la humedad escasa, menores precipitaciones y temperaturas más extremas. En general se puede afirmar que el clima de San Juan de la Rambla es benigno y agradable, sin grandes oscilaciones entre las diversas estaciones.
Sus límites con los municipios vecinos los establecen dos barrancos. Otro grupo de barrancos desde las altas cumbres recorren todo el término municipal hasta confluir en uno común que desemboca en la Villa de San Juan de la Rambla. Entre unos barrancos y otros se ubican diversas entidades de población y se practica una agricultura configurada por una serie de terrazas escalonadas, producto del esfuerzo y el trabajo del hombre durante siglos para sacar de la tierra el máximo fruto, y que dan al paisaje un aspecto singular; las de las medianías están dedicadas a cultivos variados, especialmente la papa, seguida de los cereales, hortalizas, viñedos y frutales; en las de la franja costera predomina el plátano y la vid.
Su población actual poco a poco se va acercando a los 5000 habitantes, repartidos entre los diversos núcleos poblacionales del municipio. La actividad principal es la agricultura. Le sigue en importancia el sector servicios, que se desarrolla en los municipios turísticos cercanos, luego la construcción y en menor medida la industria.
Cuenta el municipio con diversas entidades de población. En la zona costera se encuentra la villa, San Juan de la Rambla, que da nombre al municipio; Las Aguas, junto al mar, asentada sobre lava volcánica, y devota de la cruz que se venera en su ermita; el barrio de La Rambla, oficialmente conocido como El Rosario por la ermita allí erigida a esta advocación. En la zona de medianías encontramos distintas entidades como Los Quevedos, La Portalina, Las Rosas, con su ermita a Santa Rosalía, La Vera, San José, con su iglesia, y otras menores.
En lo religioso, el municipio cuenta actualmente con dos parroquias: la antigua, de San Juan Bautista, en la zona baja del municipio; la nueva, de San José, segregada de la anterior en 1964, que se encarga de los feligreses que viven en los barrios de la zona de medianías. En lo civil, la cabecera del municipio la ostenta la villa de San Juan de la Rambla, donde hasta ahora se hallaba ubicado el ayuntamiento, el registro civil, el juzgado de paz y correos; lamentables acontecimientos que narraremos más adelante han alterado este status. En educativo, dos Colegios de Educación Primaria, uno de Secundaria, una Universidad Popular, diversas asociaciones culturales, así como bibliotecas e instalaciones deportivas. Igualmente, merece mención especial la música, de gran tradición en este municipio, contándose actualmente con dos bandas de música.
Al norte y al sur, San Juan de la Rambla se halla limitada por el mar y por el Teide, respectivamente. El imponente volcán, cuyas entrañas han configurado en buena parte la orografía ramblera, es su eterno centinela, que contribuye a regular su clima y a enmarcar el paisaje. El mar que baña sus recortadas costas es un mar bravío, propio del norte de Tenerife, pero sus habitantes no viven de él, sino que lo utilizan como recreo y como marco decorativo del singular atractivo que tiene este municipio, tanto para sus habitantes como para las personas que lo visitan.