70/ La Orotava


La Villa de la Orotava se extiende sobre el intenso valle de plataneras del Valle que lleva su nombre. Se distingue esta vieja población por la magnificencia y monumentalidad arquitectónicas, por su empaque señorial y por la personalidad de sus umbríos patios canarios, plazas y casonas de rancio abolengo.
El casco antiguo de la villa, declarado, en su totalidad , monumento de interés histórico artístico nacional, requiere una detenida visita.
La parroquia de Nuestra Señora de la Concepción es, también, monumento nacional.
Las Casas de los Balcones son una joya del estilo tradicional isleño. En ellas se ubicán el Centro de Documentación e Investigación de la Artesanía de España y América, y el de Artesanía Eladio Machado.
En los montes de La Orotava se extiende una larga red de senderos turísticos, lo que facilita la realización de numerosas excursiones, donde alguna de ellas culmina en el Gran Circo de las Cañadas del Teide, Parque Nacional (protegido).
Cuenta la villa también con un jardín de introducción y aclimatación de plantas -la Hijuela del Botánico- con unas 100 especies distintas, en su mayoría tropicales y subtropicales, procedentes de América del Sur y Central, África y Australia.
También se encuentra en el centro del casco urbano, el Jardín Victoria, zona verde y recreativa, amplios paseos y gran variedad de árboles y flores y con su famoso Mausoleo de Mármol de Lyon realizado por el arquitecto francés Adolph Coquet en 1882.
Tres bellas playas de arenas negras, la del Bollullo, Martín Alonso y la del Ancón, son recomendables porque raramente están excesivamente concurridas.