73/ La Victoria de Acentejo


En época anterior a la conquista de Tenerife, el lugar donde se asienta en la actualidad el pueblo de La Victoria de Acentejo pertenecía al Menceyato de Taoro. Esta comarca era conocida por los guanches como Acentejo. Por tanto, la denominación actual de municipio dada por los castellanos se remonta a finales del siglo XV, en relación a un acontecimiento bélico. El 25 de diciembre de 1495 tuvo lugar una de las batallas que el Adelantado Alonso Fernández de Lugo libró contra los guanches. Tras muchas horas de lucha, resultaron derrotados los de Tenerife, mientras que los castellanos daban gritos de ¡Victoria!, ¡Victoria!.

Alonso Fernández de Lugo, conquistador de Tenerife, en agradecimiento al triunfo obtenido, prometió levantar en aquel lugar una ermita en honor a la Reina de los Ángeles, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Victoria. Ese día de Navidad se celebró una misa junto a un pino allí existente y que aún hoy pervive.


Es a partir de 1812 cuando las cortes liberales de Cádiz dan luz a la constitución que facultaba a todos los lugares que tuvieran parroquia a constituirse en municipios independientes. La Victoria de Acentejo accede a la independencia municipal presumiblemente en 1813, aunque este dato no puede ser contrastado debido a la desaparición de los archivos municipales a causa de un incendio a principios del siglo XIX. Desde estas fechas, pues, el pueblo cuenta con Ayuntamiento propio. En 1900 se le concedió el título de Villa gracias a las gestiones del entonces párroco don Norberto Pérez Díaz. En 1906 visitó el pueblo S.M. el Rey Afonso XII, a quién se le pidió un puente para unir este pueblo con Santa Ursula y que hoy es conocido por el puente de hierro, que une ambos municipios salvando el barranco hondo. En 1922 se instaló el teléfono, por la influencia del presidente del Cabildo Insular de Tenerife, don Domindo Salazar y Cólogan. En 1932 don Manuel Pérez instaló la luz eléctrica. El actual edificio de la casa consistorial fue inagurado en 1981. Se construyó en un solar utilizado anteriormente como campo de lucha. El proyecto fue financiado por el Ministro de Obras Publicas y su arquitectura responde a conceptos tradicionales canarios.