92/ Valleseco




Situación


Valleseco, naturaleza verde enclavada en el centro-norte de la isla a 7 kms. de Teror y a 28 de la capital, está formado por dos barrancos principales, Barranco de la Virgen y Barranco de Madrelagua, y un valle central, más seco, del cuál recibe su paradógico nombre el municipio.

A una altura de 1000m. sobre el nivel del mar, Valleseco aparece a menudo envuelto en un “mar de nubes”, que propicia su paisaje verde intenso característico.

Su superficie es de aproximadamente 2294 Ha (22.94 Km. cuadrados), estando limitado su territorio al Norte por el municipio de Firgas, al Este por Teror, al Sur por San Mateo y Tejeda y al Oeste por Moya. Como límites geográficos naturales más notables se pueden mencionar los Moriscos, al Suroeste, el Pico de Osorio al Noroeste y los Riscos de Chapín al Sur.


Historia


Bien entrado el siglo XVI, se comienzan a repartir las tierras de las medianías a favor de propietarios foráneos que no residían en el municipio. Poseían éstos en la costa grandes extensiones de caña de azúcar, una industria floreciente por aquel entonces en los mercados europeos. Pero estos cultivos de regadío requerían una gran cantidad de agua, así como de madera para su posterior refinado en los ingenios azucareros. Es por ello que estos propietarios se apropiaron de estas tierras de medianías, ricas en bosques, así como de sus aguas, creando toda una infraestructura para canalizarlas, que aún perdura en nuestros días. Dentro del reparto de estas tierras y aguas se encuentran las pertenecientes a Valleseco, donde se benefician propietarios foráneos como Juan Escobedo, Alonso de Medina y Antón Zerpa o la misma Iglesia del Pino de Teror. Esta presencia de propietarios no residentes en el municipio se mantiene inalterable a lo largo de los siglos, dando lugar a figuras tales como los medianeros (siglo XIX). Éstos eran los encargados de trabajar estas tierras,

los que se establecieron en la zona y que, a cambio de labrarlas, obtenían la mitad de las cosechas. Estos fueron los primeros habitantes de Valleseco, los que comenzaron a escribir su reciente historia, primeramente como pago del municipio de Teror y ya luego como municipio independiente.

En 1842 comienza su andadura con su ayuntamiento propio, siendo por tanto el más joven de los municipios grancanarios. Pero ya entonces poseía una ermita, fruto del empeño de sus feligreses, que antes de su construcción debían caminar largas distancias para asistir a los oficios religiosos en Teror. La gran extensión del pueblo y las dificultades que esto entrañaba para las comunicaciones hizo aconsejable la separación como parroquia y municipio independiente. Eran tiempos difíciles en los que la subsistencia dependía de la bondad de la tierra. La agricultura y la cría de unos cuantos animales proporcionaban el alimento de la familia. Una vida llena de penurias, en la que la supervivencia requería una gran dosis de esfuerzo e ingenio y que obligó a muchos a irse de su tierra en busca de mejores horizontes, sobre todo, en Cuba y posteriormente en Venezuela.


Economía


Atendiendo al aspecto económico, nos encontramos con que la hostelería y restauración, así como el comercio, son los sectores más importantes en Valleseco, llegando éstos a suplir a la actividad agrícola. En los últimos años hemos podido registrar un importante descenso de la población dedicada a esta última actividad, siendo cada vez más los agricultores que abandonan sus tierras para optar por puestos de trabajo que les ofrece una mayor remuneración y estabilidad. El fenómeno del minifundio existente en la agricultura y ganadería hace que la extensión de tierra cultivada esté demasiado disgregada, ofreciendo por lo tanto menor rentabilidad. En la mayoría de los casos se basa en producciones de subsistencia o autoconsumo con escasa modernización y sobreexplotación.

Clima


Situado en el sector de Barlovento de la isla de Gran Canaria, el municipio de Valleseco se encuentra sometido la mayor parte del año a los vientos alisios. Estos, junto con la altitud y el relieve, constituyen los principales factores condicionantes de sus características climáticas. Estas corrientes de aire frío y húmedo llegan del mar cargadas de agua y al chocar con el pronunciado relieve de la zona se elevan y condensan formando neblinas. En la parte norte del municipio, hasta los 800 m., se forma el típico “mar de nubes” durante casi todo el año, excepto en verano. En las zonas que quedan bajo estas nubes las precipitaciones son de moderadas a bajas aunque la humedad relativa del aire se mantiene en valores elevados, por lo que resulta un clima templado con veranos frescos e inviernos fríos. Por encima de esta cota y hasta los 1.500 m., en medio de las nubes, se alcanza el máximo de humedad relativa del aire y un fenómeno conocido como lluvia horizontal que aporta una mayor regularidad de precipitaciones. En la estrecha franja del municipio que supera esta altitud domina un clima más seco con un fuerte descenso de la humedad relativa del aire.

Las precipitaciones máximas se producen en noviembre- diciembre- enero con valores entre 110 y 121,5 mm/mes. El mínimo se produce en junio- julio- agosto con valores entre 4,2 y 13,3 mm/mes.

Las temperaturas medias oscilan entre los 10.2ºC en enero y los 20,2ºC en agosto. Las máximas absolutas se registran en julio con unos 34,8ºC y la mínima en enero con 2,4ºC.

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