26/4/10

129/ Historia de la bandera canaria

Antecedentes históricos

Canarias ha carecido a lo largo de casi toda su historia de una bandera que representara al conjunto de islas que componen su territorio. Los primeros testimonios de enseñas relacionadas con Canarias son los estandartes representados en las ilustraciones de los manuscritos de las dos crónicas sobre la conquista de las islas por los normandos Jéan de Béthencourt y Gadifer de La Salle, conocidas por el título común de Le Canarien.

Cuando posteriormente se emprendió la anexión del archipiélago a la Corona de Castilla, la empresa fue llevada a cabo bajo las banderas y pendones de la Monarquía castellana o de los nobles y jefes militares que acometieron la conquista en nombre de los reyes o del suyo propio. Hay que señalar que, de los llamados “Pendones de la Conquista” que se conservan en Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife y La Palma, sólo el de Gran Canaria tiene visos de ser contemporáneo a la época que se les atribuye.


Como muestra de su vinculación con la Monarquía, en las principales ciudades del Archipiélago existieron estandartes o guiones reales, tales como la denominada "bandera general", que el regidor Pedro de Vergara entregó al alférez mayor de Tenerife Francisco de Valcárcel el 17 de enero de 1561, "de tafetán blanco y azul y amarillo e con una cruz colorada", coincidiendo los tres primeros colores con los de la actual bandera canaria, lo que a falta de otros datos sólo puede calificarse de asombrosa casualidad histórica. El mismo alférez mayor recibió unos días más tarde el estandarte real, de tafetán rojo y punta larga, que tenía por un lado la imagen de la Virgen de Candelaria (patrona de Tenerife) y por el otro las armas reales, así como el guión real con las armas de Castilla bordadas en oro, plata y seda, con guarnición amarilla.

Aparte de estos primeros ejemplares de enseñas particulares y/o reales, durante los siglos siguientes el archipiélago no conocerá más banderas que las comunes a todos territorios gobernados por la monarquía hispánica, como puede comprobarse por los ejemplares de las banderas de las Milicias Provinciales de Canarias conservadas en el Museo Militar Regional (Santa Cruz de Tenerife), todas del siglo XVIII.

Banderas de matrícula

La primera disposición legal respecto a una bandera para Canarias es la Real Orden de 30 de julio de 1845, que establece la bandera de matrícula marítima, distintivo de todos los puertos de la entonces única provincia, con cabecera en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, asignándole un aspa blanca sobre fondo azul, bandera que con el tiempo quedaría como la propia de la isla de Tenerife.




En 1888 se crea la bandera de matrícula del Puerto de la Isleta o de la Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, dividida diagonalmente de amarillo y azul; igualmente, esta bandera acabaría por representar a la isla de Gran Canaria.

Todo parece indicar que la elección de estos colores y diseños para las banderas de matrícula marítima, tanto las canarias como las del resto de los puertos españoles fue meramente casual y sin otro significado que el de distinguir unas de otras, aunque en el caso de la de Las Palmas se ha intentado explicar el amarillo como "amarillo canario" (por el pájaro homónimo) y el azul por el mar.

Alusiones literarias

La primera alusión literaria a una bandera de Canarias está contenida en un poema del periodista lanzaroteño afincado en Madrid José Betancor Cabrera, que publicaba con el pseudónimo "Ángel Guerra" una narrativa costumbrista. En su único libro de versos, titulado Allá, escrito en la capital de España en 1902 y publicado en Las Palmas de Gran Canaria en 1904, se incluye el poema "A la Bandera", cuyos versos dicen:

Gallardeas y te ufanas
con los colores más bellos:
Blanco, con blanco de gloria,
azul, con azul de cielo
(...)
Bandera, manto de virgen
¡no sabes cuánto te quiero!
No tienes color de sangre
¡tienes colores de cielo!



"Ángel Guerra" se limita en este poema a describir los colores de lo que para él es la bandera canaria, pero sin aclarar su disposición sobre el lienzo. Dichos colores coinciden con los de la primera bandera de matrícula, aunque se refiere al azul como "de cielo", y no al tradicional azul marino que figurará en todas las banderas desde las de matrícula hasta la actual de la comunidad autónoma, con excepción de la reivindicada por el movimiento independentista, que sí incluye la tonalidad celeste; sin embargo, esta alusión al cielo podría tratarse de un mero recurso poético obligado por la rima.

Otra alusión literaria a una bandera para Canarias la encontramos en un poema del político republicano federal tinerfeño Nicolás Estévanez y Murphy, escrito al parecer en 1893 y publicado en el periódico Las canarias y nuestras posesiones africanas, editado en Madrid, el 19 de mayo de 1907. Poema en el que el autor expone su idea de una autonomía para el archipiélago dentro de la unidad española, de acuerdo con su ideario republicano federal:


(...)
La bandera española
será siempre bandera de mi patria.
Pero a la sombra del augusto lienzo,
con los colores de la madre España,
lucirá ante los mundos
la tricolor bandera de Canarias;
bandera que en mis sueños
se me aparece roja, azul y blanca;
en lienzo rojo
el Teide azul de cúspide nevada
(...)



Aunque no hay constancia de que este diseño llegara a materializarse, podemos aventurar su aspecto a raíz de dicha descripción.

La bandera del Ateneo de La Laguna

La primera bandera de la que se tiene noticia histórica de que ondeara efectivamente en algún momento en representación del Archipiélago fue la llamada "bandera del Ateneo de La Laguna", denominada así por haber sido izada en la fachada de la sede de esta institución en la primera década del presente siglo, probablemente en 1907, permaneciendo allí durante algún tiempo, hasta que al parecer "hubo que retirarla para evitar males mayores" (según afirma en sus Memorias Domingo Cabrera Cruz, uno de los fundadores del Ateneo). Esta es la primera vez que aparecen estrellas en una bandera que pretende identificar a Canarias, esta vez blancas y dispuestas sobre un lienzo azul en una distribución que reproduce esquemáticamente la posición de las siete islas en el mapa.


No parece aventurado suponer que la presencia de las estrellas estaría influido por modelos americanos, importados por los numerosos emigrantes canarios que afluyen al otro lado del océano acuciados por las sucesivas crisis; no hay que olvidar que la bandera de Venezuela, uno de los principales países receptores de emigración canaria, contiene siete estrellas blancas sobre fondo azul que representan a los primitivos territorios integrantes de la Federación en 1811.

La aparición de esta efímera bandera canaria tiene lugar en los años en que se inicia la crisis del sistema político de la Restauración y adquiere un inusitado auge la pugna que enfrenta a los partidarios y enemigos de la división provincial. A consecuencia de todo ello, afloran en el debate intelectual, en la prensa y en la escena política la idea autonomista e, incluso, varios movimientos regionalistas que, sin embargo, fueron siempre minoritarios y tuvieron una existencia efímera. La bandera del Ateneo de La Laguna sería posteriormente asumida por el Partido Nacionalista Canario, creado en torno a la Asociación Canaria de Cuba y fundado en La Habana en 1924, y figuró en la portada de todos los números de su órgano oficial de expresión El Guanche (segunda época).


En el número uno se publicó un artículo titulado "La bandera" en el que se afirmaba: "La misma enseña, con sus siete estrellas en campo azul como su cielo", expresión esta última que no debe tener un sentido literal, ya que el tono de azul que aparece en el dibujo de la portada es claramente el azul marino propio de las banderas de matrícula. Ya antes de la fundación del PNC la Asociación Canaria de Cuba había usado esta bandera en algunos de sus actos, lo mismo que algunos particulares tanto en la isla caribeña como en el estado norteamericano de Florida. A menudo se la denomina como "la bandera de Secundino Delgado", más por ser éste el fundador del PNC que por considerársele creador de la bandera. En los último tiempos la bandera del Ateneo ha resurgido como enseña propia del renacido Partido Nacionalista Canario, recientemente integrado en la Federación Nacionalista Canaria.


En 1931, la revista Tierra canaria, editada en La Habana por la citada Asociación Canaria, reproduce en su portada una bandera muy similar a la del Ateneo, pero con seis estrellas dispuestas en círculo alrededor de una central


Al parecer, el autor de la portada, el pintor Manuel Martín González, quiso hacer una reinterpretación de la bandera del Ateneo, pero colocando a una de las estrellas, la que representaría a Tenerife, en posición central.

El texto que explica la ilustración dice así: "...Una bandera que ya empieza a eclipsar a la bandera española. ¡Una bandera nuestra! Una bandera azul, que nació de la unión romántica del azul del cielo con el azul del mar en un milagro de fecundidad y, en la que Dios puso conmovido siete estrellas de luz, para simbolizar dignamente siete estrellas caídas y marchitas, sobre el ruido del mar."

Primeras propuestas independentistas


A mediados de la década de los 50 emigrantes canarios forman en Venezuela una organización denominada Movimiento pro Independencia de Canarias (MIC), y probablemente desconocedores de la bandera del Ateneo y de otras propuestas anteriores diseñaron una bandera para Canarias consistente en dos franjas horizontales, azul la superior y amarilla la inferior, sobre las cuales se superponía una cruz de San Andrés blanca. Se trataba, evidentemente, de una combinación de las dos banderas de matrícula de los puertos canarios.


Una bandera bastante similar, aunque no parece que tuviera ninguna relación con la anterior, es la diseñada por los integrantes del grupo autodenominado República Independiente del Atlántico, creado a principios de los sesenta por estudiantes de la Universidad de La Laguna. Aunque no llegaron a convertirse en un grupo organizado políticamente, planteaban la independencia como solución política para Canarias, y en ese sentido diseñaron una bandera que como la del MIC se basaba en una combinación de las de las dos provincias: dividida diagonalmente en cuatro triángulos, azules el superior e inferior y amarillos los laterales, con un aspa blanca superpuesta y sobre el conjunto, en el centro, un círculo de siete estrellas rojas; este último color bien pudiera tener una significación revolucionaria, y la disposición de la estrellas en círculo parece querer representar la igualdad de todas las islas, como posteriormente propondría el MPAIAC para sus estrellas verdes; por otra parte, no parece que los miembros de la RIA tuviesen conocimiento de la bandera del Ateneo ni contacto alguno con el Partido Nacionalista Canario ni con el MIC.

Canarias Libre


El movimiento Canarias Libre (CL) fue constituido en 1961 por un grupo de jóvenes profesionales y abogados de Gran Canaria, entre los que destacaba Fernando Sagaseta. Entre sus miembros se encontraba doña Carmen Sarmiento y sus hijos Arturo y Jesús Cantero Sarmiento, quienes, desconocedores de las banderas precedentes, idearon una bandera tricolor formada por tres franjas verticales de igual tamaño, blanca, azul y amarilla. Este diseño vuelve a combinar los colores representativos de las dos provincias, pero disponiéndolos de forma que reproduce la situación de ambas sobre el mapa, es decir, Santa Cruz de Tenerife (blanco y azul), a la izquierda por ser la provincia occidental, y Las Palmas (azul y amarillo) a la derecha como provincia oriental.

En el libro de Sergio Millares Cantero Fernando Sagaseta: la vida de un luchador irremediable se incluye el siguiente párrafo al respecto:

Arturo Cantero recuerda la fecha del 7 de septiembre de 1961, la víspera del Pino, como una fecha clave porque fue la primera vez que se lanzó la bandera tricolor canaria. Fue confeccionada en la calle de la Peregrina por su hermano Jesús, su madre, María del Carmen Sarmiento, y Arturo "sentados en una mesa enorme que teníamos, uno cortaba el papel amarillo, otro el blanco y otro el azul. La elección de los colores fue una simple superposición de los colores de las dos provincias. Y una vez confeccionada la bandera uno le puso con un bolígrafo CL. Hicimos dos mil o tres mil banderas y se lanzaron en Teror, la víspera del Pino. Era una banderita de veinte centímetros por diez"

Seguramente sin saberlo, los creadores de esta bandera estaban siguiendo el mismo criterio cartográfico de la del Ateneo de La Laguna, aunque sustituyendo las estrellas por la representación cromática. De esta forma se conseguía que ninguna combinación provincial de colores prevaleciera sobre la otra, como ocurría con las propuestas del MIC o la RIA. Fernando Sagaseta intentó añadir una explicación ideológica al diseño elegido, argumentando que las banderas revolucionarias siempre tenían sus franjas dispuestas en sentido vertical, mientras que las monárquicas las tenían en sentido horizontal, argumento que obviamente carece del menor fundamento.


Esta bandera tricolor, de fabricación casera, fue lanzada en la localidad grancanaria de Teror por sus creadores y otros miembros de Canarias Libre el 8 de septiembre de 1961, durante la fiesta de la Virgen del Pino, patrona de Gran Canaria. A pesar de no contener ningún texto aclaratorio, fue reconocida espontáneamente por parte del público como la bandera canaria. Ha habido alguna confusión acerca de si esta primera bandera tendría las tres franjas iguales o si la franja azul sería más ancha; todo parece indicar que si los primeros ejemplares mostraban una franja central más ancha, ello se debió simplemente a un defecto en el corte de las tiras de papel en que estaban rudimentariamente confeccionadas. Tampoco está muy claro cuál sería el tono de azul, si marino o celeste, pero no parece que éste fuese un detalle considerado por su autor, y en los ejemplares que se usaron posteriormente no hubo ninguna uniformidad, si bien prevaleció el azul marino más o menos oscuro.

Probablemente, un hecho que contribuyó a que la gente identificara a estos tres colores como los propios de Canarias es el de que desde hacía bastantes años venían siendo usados por los dos principales clubes de fútbol: el C.D. Tenerife (blanco y azul) y la U.D. Las Palmas (amarillo y azul), evidentemente como reflejo de las respectivas banderas insulares.

El MPAIAC


Algunos años después, el 22 de octubre de 1964, el abogado tinerfeño Antonio Cubillo, que había estado vinculado a Canarias Libre, funda en Argel el Movimiento por la Autodeterminación y la Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), a partir del Movimiento Autonomista Canario, y adopta una bandera tricolor inspirada en la de Canarias Libre, aunque incorporando en la franja azul un círculo de siete estrellas verdes de cinco puntas; esta es la primera vez que aparece el color verde en un bandera canaria, con la consecuencia de obligar a convertir el color de la franja central en azul celeste para poder distinguir las estrellas superpuestas.
El punto 25 de la Resolución final adoptada por el MPAIAC el día de su fundación establecía al respecto: "la Bandera Nacional comprenderá y constará de tres bandas verticales del mismo tamaño, la primera blanca, la segunda, o sea la del medio, azul claro, y la tercera, amarilla. Sobre la banda central y en círculo irán siete estrellas verdes que representarán la igualdad de las siete islas sobre el mar azul. El blanco, el azul y el amarillo serán los colores nacionales". Es de resaltar la contradicción en que incurre el texto cuando otorga la representación del "mar azul" al azul celeste y no al azul marino, presente en las banderas provinciales; por otra parte, al establecer los "colores nacionales" no cita al verde de las estrellas y el azul no es identificado como "claro" ni celeste.

Antonio Cubillo explicaba la presencia de las estrellas en alusión a las que figuraban en la bandera del Ateneo de La Laguna, cuyo recuerdo le habría transmitido su abuela. Pero al no recordar ella ni el color ni la disposición de las estrellas, Cubillo decidió disponerlas en círculo y darles el color verde para representar el continente africano, al cual Canarias pertenece geográficamente y –según el MPAIAC- étnica y culturalmente.

Hay que añadir que Antonio Cubillo ha declarado que es falsa la versión de la creación de la bandera tricolor por la familia Cantero Sarmiento, aunque no ha aclarado si en ese caso fue él quien creó todo el diseño o si sólo añadió las estrellas a un modelo precedente.


Según Manuel Suárez Rosales (ver Bibliografía) la bandera del MPAIAC es amarilla con un círculo blanco en el centro que lleva un símbolo verde correspondiente a la inicial de la palabra mazigia (bereber) azarug (independencia). Para el nacionalismo radical canario el Archipiélago forma parte de la comunidad de pueblos bereberes, y por tanto el mazigio sería la lengua oficial de una hipotética nación canaria independiente. Las proporciones son 4:7

Sin embargo, en la web del actual MPAIAC (http://www.mpaiac.org/) se dice que este movimiento asume como símbolo propio la bandera de las estrellas verdes.


Otra bandera que suele verse en actos organizados por los independentistas también ostenta ese signo, junto con otros dos caracteres mazigios.

Por otra parte, otro grupo independentista pretende haber proclamado una "República de Taknara" (http://www.republicadecanarias.org/repindice.html), que abarcaría no sólo el Archipiélago Canario sino también parte del sur de Marruecos y el norte del Sáhara Occidental. Su bandera, basada en la creada por Cubillo, incluye una pintadera aborigen en lugar de las estrella

La autonomía

Cuando llega la transición política, a partir de 1975, se desata una viva polémica sobre la bandera a utilizar por una futura entidad canaria autogobernada. Era evidente que nadie pensaba en la recuperación de modelos que como la bandera del Ateneo apenas eran conocidos ni recordados. Los grupos políticos de izquierdas se inclinaban por la salida constitucional de considerar a Canarias como "nacionalidad", mientras que la derecha y el centro abogaban por el concepto de "región"; los independentistas quedaron reducidos a algunos grupúsculos sin apenas presencia en la vida política canaria. Tanto la izquierda como los nacionalistas coincidían en propugnar el uso de la bandera de las siete estrellas verdes, mientras que la derecha y el centro, que aliadas constituían la mayoría legislativa, optaban por la tricolor lisa.


También parece que algunos grupos de izquierda usaron una bandera con estrellas rojas durante estos años.

Como curiosidad, cabe mencionar que durante la discusión del Proyecto de Estatuto de Autonomía por la Asamblea Mixta (compuesta por los diputados y senadores por Canarias más los miembros de las dos Mancomunidades provinciales) el 22 de diciembre de 1980, el PSOE planteó la posibilidad de adoptar una solución de compromiso, consistente en cambiar el color de las estrellas de verde a blanco, en recuerdo de la "bandera histórica" (es decir, la del Ateneo).

Se fue imponiendo un cierto espíritu práctico y de concordia entre todos los partidos con representación, lo que llevó a la aceptación general de la opción regional y de la bandera de Cantero Sarmiento. Finalmente, el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma de Canarias, aprobado por Ley Orgánica 10/82, de 16 de agosto de 1982, estableció en su artículo 6: "La bandera de Canarias estará formada por tres franjas iguales en sentido vertical, cuyos colores son, a partir del asta, blanco, azul y amarillo"


Al no existir ninguna disposición que desarrollara este precepto estatutario y especificara las características e intensidad de los colores de la bandera de Canarias, durante muchos años se usaron, especialmente en las de las instituciones oficiales, unos colores parecidos a éstos:

Sin embargo, mediante el Decreto 184/2004, de 21 de diciembre (BOC de 7-1-2005), modificado por Orden de 24 de noviembre de 2005 (BOC de 2-12-2005), se aprobó un Manual de identidad corporativa del Gobierno de Canarias donde, entre otras cuestiones, se especificó de forma precisa la tonalidad de los colores de la bandera:



Junto a la simple tricolor recogida en el Estatuto, se usa de forma oficial un modelo que incluye el escudo de la Comunidad, también definido por el citado Manual

Más información: Imágenes e información sobre el escudo de la Comunidad Autónoma

Por otra parte, es bastante común ver en fiestas populares, verbenas y otras celebraciones un modelo oficioso que consiste en los mismos colores pero en disposición horizontal. Aparentemente, no parece haber otra razón para esta disposición que la forma de confección de estas banderas, en largas tiras de franjas longitudinales que posteriormente son cortadas transversalmente.



Finalmente, habría que señalar que mediante Decreto 123/1990 (BOC de 30-7-1990) se estableció el procedimiento para la aprobación de escudos, blasones y banderas en la Comunidad Autónoma de Canarias.


►►Texto e imágenes extraidos de Simbolos de Canarias.

22/4/10

128/ Fuencaliente




En el vértice sur de La Palma se situa el municipio de Fuencaliente, repartiendo su territorio a las bandas de poniente y naciente de la isla. Limita geográficamente con Villa de Mazo, El Paso y Los Llanos de Aridane, siendo el municipio de la isla de La Palma con mayor tramo costero (29,18 Km).

La vid ocupa el 60% de las tierras fuencalenteras que producen extraordinarios vinos. En reconocimiento a su tradición vinícola, en Fuencaliente se ha establecido la sede del Consejo Regulador de denominación de origen "La Palma".

El paisaje de este municipio se caracteriza por numerosos conos volcánicos y coladas de lava de gran belleza. La zona alta del municipio está cubierta por un hermoso pinar. El término municipal ha sufrido numerosas erupciones volcánicas a lo largo de la historia, siendo la última la del Teneguía, en 1971. Éstas erupciones hanmarcado el acontecer del municipio, pues han sepultado la famosa Fuente Santa, han creado un campo de cultivo propicio para la vid, han configurado nuevas calas y playas, y han incentivado a los visitantes para recorrer sus cumbres por la denominada Ruta de los Volcanes.

Su economía se ha caracterizado fundamentalmente por el desarrollo del cultivo de la vid, ensalzado con la celebración de la Fiesta de la Vendimia, y posteriormente del plátano gracias a la construcción de canales que transportan el agua hasta la costa del municipio. No obstante, el sector turístico ha ido en auge con el paso de los años, debido sobre todo a la belleza de sus paisajes volcánicos y de sus pequeñas calas y playas, así como a la construcción del complejo hetelero de Cerca Vieja.

Antes de la conquista formaba parte del señorio o cantón de Abenguareme.

Entre las atracciones más destacadas del municipio debemos señalar, entre otras: Cumbre Vieja, atravesada por la Ruta de los Volcanes, desde donde podemos divisar amplios campos de lava; Volcanes de San Antonio y Teneguía; EL Faro y Las Salinas; la iglesia de San Antonio Abad del siglo XVI; el Pino de la Virgen y la Fuente de los Roques, con su pinar y parque recreativo; y el Centro Artesanía de Los Canarios, donde podemos apreciar productos artesanales de la tierra, así como la Fuente del Vino, única en Canarias.

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19/4/10

127/ Teguise


Antigua capital de la isla desde la primera mitad del S. XV hasta 1852 en la que perdió todas las parcelas de poder en detrimento de la nueva capital, Arrecife.

Teguise se halla situada en el centro de la isla a 10 Km. de la costa y a unos 220 m. de altura sobre el nivel del mar. Su origen no fue cristiano ni morisco, sino indígena ancestral. En 1418 Maciot de Bethencourt fundó la actual Teguise desbordando los límites edificados de la "Gran Aldea", transformándola en el primer núcleo urbano de Canarias.

Se convierte la villa en noble y señorial, primero con la dinastía Bethencourt y posteriormente con los Herrera, periodos en los que se construye un rico conjunto arquitectónico repartido entre sus angostas y empedradas calles. Sus monumentos y palacios más admirables dan una idea bastante exacta de la influencia que Teguise ejercitó como centro cultural, religioso y cortesano.

Teguise ofrece a sus visitantes un museo pletórico, bellamente disperso y un espacio único por su riqueza artística y monumental, trazada con un extraordinario gusto medieval. Los elementos constructivos canarios y la blancura pródiga de la cal, tienen aquí su máxima expresión.



En los años ochenta se inició una fuerte campaña de restauración y rehabilitación, consiguiendo la declaración de Conjunto Arquitectónico Histórico-Artístico, recordando una de las villas más antiguas de Canarias que han escrito las páginas más nobles y célebres de la historia de Lanzarote.

Teguise es el municipio más extenso de la isla que va desde la costa este a la oeste y que ha conseguido desarrollar una de las principales y mejores planificadas zonas turísticas de Canarias denominada Costa Teguise.

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8/4/10

126/ Parque Nacional Garajonay



⊙ La conservación del medio natural.

De acuerdo con la Ley de creación del Parque, la administración de éste tiene como objetivos principales asegurar la conservación de los recursos naturales y culturales, restaurar los ecosistemas dañados, desarrollar un sistema de uso público compatible con la conservación de los recursos, efectuar actividades interpretativas y de educación ambiental que favorezcan el respeto de los ciudadanos hacia el Parque, realizar los estudios necesarios para garantizar una base científica en la gestión y favorecer el desarrollo sostenido del entorno socioeconómico del Parque.

⊙ Problemas de Conservación

Los principales problemas de conservación del Parque son:

旦 Representación incompleta de las formaciones de monteverde de la isla. Fuera del Parque hay bosques naturales de gran calidad conservacionista cuya inclusión en el Parque es aconsejable. Además algunos tipos de bosques no están bien representados en el interior del Parque.

旦 Existencia de áreas degradadas. Alrededor del 13% del Parque corresponde a antiguas plantaciones forestales con especies exóticas o matorrales que reemplazan al bosque original.

旦 Invasión por especies exóticas. A causa de las favorables condiciones climáticas hay una gran proporción de especies exóticas. Afortunadamente estas suelen limitarse a áreas degradadas y abiertas pero algunas presentan un comportamiento invasor.

旦 Existencia de un importante número de especies amenazadas. Garajonay y su entorno están considerados como la segunda Área de España con mayor número de especies amenazadas.

旦 El incendio forestal representa el mayor riesgo para la conservación del Parque.

旦 Aumento de la presión ejercida por los visitantes. Aunque la presión de las visitas es todavía moderada, las expectativas de crecimiento turístico en la isla suponen un previsible aumento de la presión humana.

旦 Existencia de una importante red viaria en el Parque que complica el control de la visita

⊙ Valores de Conservación

El Parque Nacional de Garajonay tiene importantes valores conservacionistas que pueden resumirse de la siguiente manera:

Naturalidad: El Parque protege bosques antiguos escasamente degradados por la actividad humana.

Diversidad de ecosistemas: Existen numerosos tipos de ecosistemas forestales, además de los ecosistemas rupícolas y fluviales.

Endemicidad: Aunque la diversidad de la flora y la fauna no es elevada por tratarse de un ecosistema insular, el nivel de endemicidad es muy elevado, con 50 especies de flora endémicas de La Gomera y otras 122 endémicas de Canarias y respecto a la fauna, con 153 especies endémicas de La Gomera y otras 327 endémicas de Canarias descritas hasta el momento.

Rareza: El número de especies incluidas en el catálogo de especies de flora amenazada se eleva a 21. Además muchas especies tienen una distribución muy reducida.

Representatividad: El Parque protege más de la mitad de los bosques antiguos de monteverde del Archipiélago canario.

Singularidad: El monteverde canario es un ecosistema relíctico relacionado con los extintos bosques subtropicales que en el Terciario poblaban el sur de Europa y Norte de África.



⊙ Restauración de áreas degradadas

Una de las prioridades del Parque es la reconstrucción de los ecosistemas naturales originales en aquellas zonas que hoy están ocupadas por especies exóticas. Las zonas de restauración comprenden alrededor de 500 has, concentradas en zonas elevadas de la vertiente sur donde la vegetación original era el fayal-brezal.

La eliminación de los pinares procedentes de plantaciones realizadas en los años sesenta que ahora ocupan estas áreas se hace mediante aclareo sucesivo (esto es, disminuyendo gradualmente su densidad), seguido de repoblaciones de plantitas de especies autóctonas bajo la cubierta protectora del pinar. Los pinos que inicialmente se dejan en pie para dar protección a las plantaciones los primeros años son posteriormente eliminados.

En las áreas cubiertas con vegetación natural, la intervención humana es prácticamente inexistente. Así, el bosque evoluciona de forma natural: los árboles llegan a su madurez y luego mueren, se descomponen y toda su materia y energía revierten en el ecosistema. En Europa, donde la mayoría de los bosques están intensamente transformados, sometidos a aprovechamientos humanos, los bosques del Parque Nacional de Garajonay son uno de los pocos lugares donde es posible visitar formaciones forestales en un estado cercano a su naturaleza original.

⊙ Recuperación de la flora amenazada

En Garajonay viven 21 especies de plantas catalogadas como amenazadas. Para evitar su desaparición el Parque está desarrollando un programa de recuperación que abarca la realización de estudios para la evaluación de sus poblaciones y tendencias demográficas, la genética de sus poblaciones, el conocimiento de su biología reproductiva y de sus necesidades ambientales, las posibles amenazas etc., que sirven para establecer las líneas de actuación. Entre éstas cabe citar la reproducción en vivero y posterior aumento de las poblaciones mediante plantación, el manejo del hábitat para disminuir la competencia o favorecer su regeneración natural, etc. Hasta la fecha, los resultados han sido muy prometedores con siete de las nueve especies con las que se ha trabajado.



⊙ La lucha contra el fuego

Los incendios forestales son la peor amenaza para la conservación del Parque. En general, las condiciones ambientales y las características de la vegetación en el interior del Parque no favorecen la propagación del fuego, pero existen otros factores que conllevan un incremento del riesgo, como son la existencia de comunidades vegetales altamente combustibles en el entorno del Parque (matorrales de codeso y jara, así como una abrupta topografía) que junto con la sequía del verano, la presencia de numerosos núcleos habitados en torno al Parque, etc., facilitan el inicio y la propagación del fuego.

La lucha contra los incendios se realiza desde diferentes vertientes: por un lado mediante la educación ambiental de la población, por otro por medio de la prevención a través del manejo selectivo de la vegetación en lugares estratégicos, para evitar la acumulación de materiales combustibles, y por ultimo mediante un dispositivo de extinción formado por vigilantes y retenes así como medios materiales como camiones contra incendios, etc.

⊙ La investigación

La investigación en un Parque Nacional es indispensable para obtener los conocimientos necesarios para una adecuada gestión. El Parque dispone de normas respecto a la investigación de otras instituciones y viene realizando sus propios estudios en campos tan diferentes como climatología, vegetación, flora, fauna, ecología, uso público, entorno socioeconómico, etc. Además en la actualidad se está desarrollando un programa de seguimiento ecológico consistente en una red de toma de datos permanente, cuyo objeto es conocer el funcionamiento y evolución del ecosistema a largo plazo.

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