La Palma


La Palma
-Datos principales:
La Palma esta situada en la parte Nor-occidental de las Islas Canarias; es también conocida como la Isla Bonita o Isla Verde, por la exuberancia de sus bosques. Tiene una superficie de 706 km² y dista 85 km de Tenerife y 1.440 km de la Península (Cádiz). Es la única isla canaria que tiene arroyos o pequeños ríos.
-Medio Físico:
La Palma tiene forma de triángulo isósceles con el vértice más agudo hacia el S, y es de origen volcánico. El centro de la isla está ocupada por la caldera de Taburiente, con su altura máxima en el Roque de los Muchachos (2.426 m), mientras que en la otra mitad existen dos interrupciones que permiten el acceso a la mencionada caldera: el collado de la Cumbrecita y el barranco de las Angustias.
-Hidrografía:
En La Palma se encuentran los principales manantiales de Canarias, así como los únicos arroyos de corriente continua, entre los cuales figuran los de la Caldera de Taburiente, Marcos y Corderos (en los Sauces), junto con los del barranco del Río (en Santa Cruz de La Palma).
-Clima:
Las importantes alturas existentes en la isla, superiores a los 2.000 m sobre el nivel del mar, provocan significativas variaciones

climáticas zonales: la parte nordeste es más húmeda debido a la influencia de los vientos alisios, y la sudoeste mucho más seca y soleada.
En toda la franja costera, hasta la cota de los 200 m, se registra una temperatura media de 20º C. Superada esta altura, la temperatura desciende hasta llegar incluso a los 0º C en invierno en las partes altas de la isla, mientras que en verano las temperaturas en estas zonas altas superan con facilidad los 30º C.
De todas las islas que componen el archipiélago, La Palma es la más favorecida por las lluvias. Por un parte, su peculiar relieve permite que le afecten con frecuencia las borrascas atlánticas; por otra, toda la franja nororiental está influida por los alisios que forman el mar de nubes, y con ello la llamada "lluvia horizontal".
En cuanto a datos pluviométricos, la franja costera del sudoeste es la menos lluviosa con 350 l/m2 anuales, en medianías, sobre los 500 l/m2, y en zonas medias altas, se sobrepasan los 1.000 l/m2 anuales.
-Flora:
La humedad de su clima y la abundancia de agua favorecen el desarrollo de una exuberante vegetación. Sobresalen los bosques de Laurisilva del norte, como El Cubo de La Galga y El Canal; los Tilos, declarados Reserva de Biosfera y protegidos por la Unesco; y el pino Canario, que puebla gran parte de la isla y desde hace años está prohibida su explotación.
De entre las especies de flora endémica palmera destacan los Bejeques, de los que existen varias clases: Cardoncillo (Ceropegla Hians), Violeta o Pensamiento de la cumbre (Viola Palmensis); el Tajinaste, también con varias especies, tagasaste, tomillo deburro, etc.
También existen en La Palma una notable cantidad del legendario y famoso Drago, endemismo de la Macaronesia, la más importante de Canarias. Pueden verse ejemplares de este singular árbol en las Breñas, Garafía, Punta Gorda ..., si bien los más interesantes están en La Tosca (Barlovento) y en Butacas (Las Tricias).
-Población:
La población de La Palma ha experimentado un continuo ascenso hasta el año 1960, momento a partir del cual comienza a descender hasta los 73.749 habitantes de 1970, si bien vuelve a relanzarse de nuevo hasta alcanzar los 78.867 en 1991 (según refleja el último censo de 1991 elaborado por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC). Estimaciones posteriores vuelven a elevar la población hasta los 80.000 habitantes de 1996.
Los núcleos de población se concentran en el litoral, especialmente, en la zona costera y medianía oriental, donde se registra una densidad demográfica incluso superior a los 300 h/km2, y donde se sitúa Santa Cruz de La Palma, la capital insular. En el oeste está bastante poblada la comarca de los Llanos de Aridane, sobre todo, la localidad del mismo nombre y la de Tazacorte. Sin embargo, están escasamente poblados el NO, el centro y la punta meridional, donde se registra una densidad de población de entre 20 y 50 h/km2.
-Economía:
La principal fuente de ingresos de la economía palmera procede del cultivo del plátano, con unas exportaciones superiores a los 130 millones de kilos.
Otros complementos a la economía insular son, la ganadería caprina, la pequeña industria tabaquera, el vino, el cultivo del aguacate y la incipiente industria turística.
-Administración y Gobierno:
La isla de La Palma es uno de los siete territorios insulares que integran la Comunidad Autónoma de Canarias. Pertenecen a la isla los municipios de Barlovento, Breña Alta, Breña Baja, Fuencaliente de La Palma, Garafía, Los Llanos de Aridane, El Paso, Puntagorda, Puntallana, San Andrés y Sauces, Tazacorte, Tijarafe, Villa de Mazo y Santa Cruz de La Palma, capital insular.
El órgano de Gobierno y administración insular es el Cabildo que tiene autonomía plena en los términos que establece la Constitución (REC 1978/2836) y su legislación específica conforme al artículo 32 del Estatuto de Autonomía de Canarias aprobado por Ley Orgánica de 10 de agosto de 1982, que es su norma institucional básica.
-Historia:
Los primitivos pobladores llamaban a la isla Benaohare y estaba dividida en 12 cantones o señoríos. La conquista de La Palma por España comienza el 29 de septiembre de 1492 con el desembarco en las playas de Tazacorte de las tropas mandadas por el adelantado Pedro Fernández de Lugo, terminando la misma el 3 de mayo del año siguiente.
El último rey palmero en someterse a los españoles fue Tanausú, que gobernaba el reino de Aceró (Caldera de Taburiente). Tras los fallidos intentos de los castellanos por adentrarse en la Caldera y reducir al rey, Fernández de Lugo mandó a Juan de Palma, pariente ya cristianizado de Tanausú, para convencer a este de que saliera por el paso de Adamacansis para hacer un pacto de caballeros con los castellanos. Tanausú así lo hizo, pero fue capturado en una emboscada en el lugar conocido hoy como El Riachuelo, en las proximidades de La Cumbrecita.
Una vez incorporada la isla de La Palma a la Corona de Castilla, comienzan a llegar a ella, castellanos, mallorquines, catalanes, portugueses, italianos, flamencos etc. atraídos por las riquezas de esta tierra.
Ya en el siglo XVI La Palma adquiere un notable esplendor: los trapiches o ingenios azucareros realizan una gran actividad, se exportan importantes cantidades de vino Malvasía, miel y otros productos, se instalan los primeros astilleros y el puerto de Santa Cruz de La Palma desarrolla una intensa actividad comercial, con enlaces marítimos a Europa y América. Esta prosperidad de la isla atrae a piratas y corsarios, como el francés Pata de Palo, que en 1553 saqueó e incendió Santa Cruz de La Palma, destruyendo importantes monumentos y archivos de la ciudad.
En pleno siglo XVIII el puerto de Santa Cruz es considerado el tercero del imperio, después de Amberes y Sevilla. De él parten buques para América y en la capital palmera se crea el primer juzgado de Indias.
Desde los momentos inmediatamente posteriores a la conquista adquiere especial importancia la construcción naval, favorecida por la abundancia de madera en los bosques de la isla. Enseguida se instalaron los primeros astilleros, que mantuvieron una gran actividad hasta los años 40 del siglo XX. De ellos salieron valerosos veleros como La Amistad, San Miguel Nivaria, Rosa del Turia, Ninfa de los Mares, La Fama, El Triunfo, La Verdad etc.
La introducción en el siglo XIX del cultivo la cochinilla (parásito de las tuneras) para hacer tintes vino a significar una importante fuente de ingresos para la economía insular; simultáneamente también resurge el cultivo de la caña de azúcar, que se había abandonado, y se traen las primeras plataneras.
-Arte y Cultura:
Los múltiples hallazgos arqueológicos encontrados en la isla de La Palma permiten definirla como un excepcional museo de insculturas rupestres, sin igual en todo el archipiélago, que constituyen el mayor atractivo de la prehistoria insular. Entre los más importantes se encuentran los yacimientos de Belmaco, en el término de Mazo, además de los grabados de Garafía, Fuencaliente, El Paso y Breña Alta. El conjunto de grabados palmeros presenta diferencias zonales y artísticas, así, los grabados cruciformes aparecen dispersos por todo el litoral costero y apenas tienen un especial interés artístico, y las inscripciones alfabéticas, menos abundantes, tampoco ofrecen especial interés artístico, aunque sí histórico y lingüístico. En cambio, los grabados geométricos sí constituyen un legado de excepcional valor arqueológico y artístico. Casi todos son curvilíneos y se encuentran tanto en cuevas junto a los barrancos, en bloques pétreos, en las partes más altas de la isla, como en lugares abiertos. Estos grabados geométricos son de diferentes tipos: circuliformes concéntricos con uno o más círculos; espiraliformes, en algunos de ellos las espiras cambian de sentido a partir de un determinado momento; y de forma semicircular o de herradura. Su datación, según diversos arqueólogos, puede remontarse a la segunda mitad del II milenio a.C.
La cerámica, por su parte, también presenta una gran profusión de formas y motivos decorativos sin parangón en el resto de las islas, que a menudo parece estar relacionado con los ya mencionados grabados. Entre las formas características de la cerámica de La Palma se encuentran los denominados "embudos".
Respecto al hábitat más frecuentemente utilizado por los indígenas palmeros están las cuevas naturales, así como construcciones en piedra de planta circular o cuadrangular y los tagoror, edificio de planta circular o elíptica rodeado por un muro de piedra de cierta altura y con una sola entrada, en cuya base se colocaban asientos para varias personas, considerado como lugar de reunión.
El patrimonio artístico de La Palma se completa con los monumentos civiles y religiosos que se conservan en cada uno de los municipios. Especial interés posee el casco antiguo de Santa Cruz de La Palma, declarado Conjunto Histórico-Artístico, con bellos edificios en los que se mezcla el clasicismo castellano con la arquitectura tradicional canaria.
La cultura popular palmera hace resurgir cada cinco años, durante los meses de junio y julio, una de sus más arraigadas tradiciones: las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen de Las Nieves. Su origen se remonta al año 1676 cuando, ante la sequía que asolaba los campos, se procedió a bajar la imagen, más tarde una disposición obispal establecía que dicho traslado se repitiera cada 5 años, a partir de 1680. Esta fiesta se caracteriza por una serie de actos: Romería, Carro Triunfal Alegórico, Diálogo del Castillo y La Nave, La Loa, La Danza de los Enanos,..., este último, uno de los de mayor interés folclórico, data del pasado siglo, y el suceso de mayor expectación corresponde al momento en que los bailarines se transforman en enanos, en un abrir y cerrar de ojos, y continúan bailando una original polka.