Mostrando entradas con la etiqueta La Palma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Palma. Mostrar todas las entradas

1/6/10

Villa de Mazo

El municipio de Villa de Mazo, que limita al Norte con Breña Baja, al Sur con Fuencaliente, al Oeste con El Paso y al Este con el Océano Atlántico, abarca una extensión de 71,2 Km², lo que le hace ser el tercer municipio, según su extensión, de la isla de La Palma. No obstante, su superficie fue mayor en otro tiempo, ya que hasta 1837 le perteneció el territorio del hoy pueblo de Fuencaliente.
Pese a la merma sufrida en su extensión original, sigue siendo un amplio territorio con un hábitat disperso, distribuido en catorce entidades o barrios, si bien hasta 1940 se podían contar cuarenta y nueve núcleos poblacionales.


Vista panorámica de El Pueblo

En cuanto al paisaje, destacan las características volcánicas que le hace poseedor de un suelo joven y permeable, lo que no ha impedido que los diversos temporales hayan causado numerosas pérdidas en propiedades y habitantes del municipio. El temporal que sin duda ha ocasionado trágicas consecuencias fue el de la noche del 15 al 16 de enero de 1957, causando tres muertos en Villa de Mazo y un panorama desolador, frente a los veintidós muertos de Breña Alta y a los dos de Breña Baja.

Desde 1492 la Isla dependía de la autoridad del Cabildo. Ya en 1752 los alcaldes, anteriormente designados por el gobernador, fueron elegidos por la Audiencia y, a partir de 1768, bajo la presidencia del alcalde, comenzaron a funcionar unas juntas autodenominadas "Ayuntamiento". El Ayuntamiento comenzó a funcionar de forma independiente en 1813, pero, tras la abolición de la constitución de 1812 decretada por el rey Fernando VII, el Ayuntamiento de Mazo pasa por un período de inestabilidad política, así, entre 1815 y 1820, fecha en la que Fernando VII jura, de nuevo, la Constitución ante las Cortes, ocupan la presidencia del Ayuntamiento cinco personas. Restablecida la Constitución, se abre un nuevo período, esta vez de signo progresista: el denominado Trienio Liberal (1820- 1823).

En octubre de 1823, Fernando VII volvía a decretar la suspensión de las garantías constitucionales y, si bien con la muerte del rey el 29 de septiembre de 1833, se pondría fin a este largo período absolutista, en Mazo se prolongó hasta 1836, año en el que triunfan las fuerzas progresistas y son restituidos en sus cargos los concejales del año 1823, hasta la toma de posesión del nuevo Ayuntamiento.

En 1837, se confirma oficialmente la independencia de Fuencaliente de los pagos de Mazo, constituyéndose así, el 19 de febrero de 1837, el primer Ayuntamiento de Fuencaliente. Aún así, en 1852, el Ayuntamiento de Fuencaliente solicitaría, sin éxito, la reunificación.

Uno de los asuntos que llama la atención, en los comienzos de esta nueva etapa, es la realización de las obras encaminadas a redescrubrir la antigua Fuente Santa, llamada así por los efectos curativos que tenían sus aguas termales, dando origen al nombre de Fuencaliente, que había sido sepultada por las lavas del Volcán de San Antonio en 1677. Los trabajos realizados durante diferentes años por los vecinos de Mazo y Fuencaliente, no dieron fruto. Las últimas noticias de la posibilidad de recuperación de la Fuente Santa se origina en 1981, a raíz del enfrentamiento entre el Ayuntamiento de Fuencaliente y la comunidad de aguas que pretendía ejecutar obras de alumbramiento en la costa del municipio sureño.

En 1868 se produjo el estallido revolucionario, pero numerosos vecinos de Mazo y sus concejales no mostraron reconocimiento y obediencia a la nueva Junta; así Mazo mantuvo la autonomía de su propia Junta y restablece el Ayuntamiento de 1856.

Entre el 1 y el 4 de enero de 1869, se celebran las primeras elecciones municipales con el nuevo sistema electoral de sufragio universal que daba derecho al voto a todos los varones mayores de 25 años, elecciones que no resultaron del todo pacíficas debido a los conflictos de intereses y problemas personales entre los políticos de la época.

En 1873, se proclamaría la República, pero dejó a Mazo las Cosas como estaban y las viejas estructuras de poder apenas se resintieron. Pero el 29 de diciembre de 1875 se instaura la Monarquía borbónica con el rey Alfonso XII y, en Mazo, el nuevo Gobernador Civil de la Provincia ordena el relevo de concejales e instaura a los que habían sido desplazados del poder en 1868. El municipio obtiene del rey Alfonso XII el título de Villa, por real decreto de 18 de marzo de 1878.

Tras la muerte del rey Alfonso XII el 25 de noviembre de 1885, la reina Mª Cristina de Habsburgo- Lorena fue designada regente. En la ya villa de Mazo (todavía no incluido el título en el nombre) fue, durante estos años 1885- 1902, un auténtico rosario de conflictos y un continuo cambio de personas en los cargos públicos.


Museo Arqueológico de Belmaco.

La subida al trono de Alfonso XIII el 17 de mayo de 1902, no supuso un cambio en la política de la villa, seguiría bajo un escandaloso caciquismo. En 1910, la corporación del Ayuntamiento de Mazo tachaba de vicioso el funcionamiento de la Diputación Provincial y se abogaba por la creación de un organismo que, en cada isla, tuviera competencias supramunicipales (Cabildo).

El cuerpo de la Guardia Civil tiene presencia en Mazo en 1920, aunque había sido solicitado un puesto de dicho cuerpo desde 1911. Su primera sede se localizó en la zona de El Calvario (casa propiedad de Juan Morera Hernández). A pesar de todo, en 1934, el diputado Alonso Pérez Díaz intercede para que no se suprima este puesto; sin embargo esto ocurrirá el 15 de junio de 1993.

El 20 de enero de 1925, el Ayuntamiento nombra al rey Alfonso XIII y a su esposa la reina Victoria Eugenia alcalde y alcaldesa, con carácter honorario, hecho nada extraordinario en el momento, ya que otras poblaciones lo hicieron o ya lo habían hecho días antes, como es el caso de Fuencaliente de La Palma.

En esta línea de adhesión monárquica, el 10 de enero de 1926, se ratifica la decisión tomada el 6 de diciembre de 1925 de dar el nombre de Alfonso XII a la plaza de la villa.

En 1925, al alcalde del momento, solicitaría al rey, por medio del alcalde de Santa Cruz de La Palma de viaje a Madrid, la construcción, por el Estado, de un camino vecinal desde La Polvacera a Tigalate ("Barranco Roto") pasando por las ermitas de Santa Rosalía, Lodero y San Juan de Belmaco.

El 3 de febrero de 1930, se inaugura la nueva sede del Ayuntamiento, edificio de ubicación de las actuales Casas Consistoriales.

Ya en 1931, el período republicano fue vivido en el municipio con gran intensidad. Las diferencias políticas condicionarán bastante las relaciones sociales cotidianas. La plaza de El Pueblo pasa a denominarse Pedro Pérez Díaz. En las elecciones de 1933, la mujer pudo ejercer el voto por primera vez. Las calles de la Villa no poseían nombre alguno, eran numeradas, pero en 1936, cuatro calles recibirían su primera denominación; los nombre elegidos fueron: Diego Martínez Barrio (líder nacional de Unión Republicana), Manuel Azaña Díaz (elegido presidente de la República), Alonso Pérez Sánchez (ex- alcalde y padre de Alonso Pérez Díaz) y Benito Pérez Galdós, único nombre que ha perdurado hasta nuestros días.

Con el alzamiento militar franquista en 1936 llegó la Guerra Civil. Villa de Mazo vería partir para los frentes de la Península a varios de sus vecinos, (oficialmente fueron 29 los vecinos que, movilizados por el ejército de Franco, perdieron la vida en el campo de batalla). En su honor se acordó erigir frente a la iglesia, en abril de 1943, la denominada Cruz de los Caídos y, años después se levantaría, en el mismo lugar, un monumento obra de Vicente Blanco en 1965, hoy desaparecido.

En octubre de 1936, se acuerda el cambio de nombre de las calles Manuel Azaña, Alonso Pérez Sánchez y Diego Martínez Barrio, por los de Maximiliano Pérez Díaz, Calvo Sotelo y General Mola, respectivamente. La plaza, hasta el momento Pedro Pérez Díaz, pasaba ahora a llamarse del General Franco. En 1937, y a propuesta de la Falange local, se decidirá rotular otra vía con el nombre de José Antonio Primo de Rivera, acuerdo que se llevará a efecto en noviembre de 1965.

Desde 1936, la villa de Mazo supo de persecuciones políticas, por masonería, de emigración,... y se enfrentó a la gran crisis económico- social, protagonizada por la escasez y el racionamiento, situación que se agravaría con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. De ésta nos queda, entre otros recuerdos, la tumba en el cementerio local del soldado John Lee, soldado británico de 22 años, cuyo cadáver apareció en marzo de 1943 en la costa del municipio. La vida pública de la villa sólo se vería alterada por dos fenómenos naturales, la erupción volcánica de 1949 y el aluvión de 1957, así como el rápido paso, en 1950, del propio Franco por la localidad.

En abril de 1956, el municipio de Mazo pasó a llamarse Villa de Mazo, a instancias de la Delegación Provincial del Instituto Nacional de Estadística, por la necesidad de diferenciar al municipio de otros lugares de la geografía peninsular que poseía igual o parecido nombre, aunque hasta 1958 no lo aprobará el Consejo de Ministros.

En acuerdo tomado por la corporación municipal en 1964, se le da el nombre de Alonso Pérez Díaz, republicano muerto en la cárcel en 1941, a la Biblioteca Municipal y se instalará en su casa natal, donde permanece en la actualidad.

El 7 de marzo de 1973, los entonces príncipes de España, Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia, pisaban territorio de la villa. El alcalde del momento y vecinos de Villa de Mazo forman parte del grupo de autoridades que reciben a la pareja a su llegada al aeropuerto. La pareja volverá a La Palma en 1977.

En las últimas elecciones municipales de la época franquista (finales de 1973), Dª Oílda Sánchez Díaz se convierte en la primera mujer concejal de la historia política del municipio.
El 15 de junio de 1977 se celebran las primeras elecciones democráticas, triunfando el partido UCD (Unión de Centro Democrático) tanto a nivel nacional como local, que volverá a ganar en las elecciones generales de 1979 y en las municipales del mismo año, resultando así elegida Dª Hermas Concepción Méndez, primera y única alcaldesa, hasta el momento, en Villa de Mazo. Sería en las elecciones de 1983, cuando se vería en la villa, por primera vez, el triunfo del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), en esta legislatura accederían tres alcaldes diferentes a la presidencia del Ayuntamiento.


Ayto. Villa de Mazo.

Con un paréntesis de casi 20 años, se retoma la cuestión de la creación del escudo heráldico del municipio, éste es aprobado por la Comisión Heráldica de la Comunidad Autónoma de Canarias llegando la aprobación definitiva de la Consejería de la Presidencia el 15 de marzo de 1994.

Web: pulsa aqui

22/4/10

128/ Fuencaliente




En el vértice sur de La Palma se situa el municipio de Fuencaliente, repartiendo su territorio a las bandas de poniente y naciente de la isla. Limita geográficamente con Villa de Mazo, El Paso y Los Llanos de Aridane, siendo el municipio de la isla de La Palma con mayor tramo costero (29,18 Km).

La vid ocupa el 60% de las tierras fuencalenteras que producen extraordinarios vinos. En reconocimiento a su tradición vinícola, en Fuencaliente se ha establecido la sede del Consejo Regulador de denominación de origen "La Palma".

El paisaje de este municipio se caracteriza por numerosos conos volcánicos y coladas de lava de gran belleza. La zona alta del municipio está cubierta por un hermoso pinar. El término municipal ha sufrido numerosas erupciones volcánicas a lo largo de la historia, siendo la última la del Teneguía, en 1971. Éstas erupciones hanmarcado el acontecer del municipio, pues han sepultado la famosa Fuente Santa, han creado un campo de cultivo propicio para la vid, han configurado nuevas calas y playas, y han incentivado a los visitantes para recorrer sus cumbres por la denominada Ruta de los Volcanes.

Su economía se ha caracterizado fundamentalmente por el desarrollo del cultivo de la vid, ensalzado con la celebración de la Fiesta de la Vendimia, y posteriormente del plátano gracias a la construcción de canales que transportan el agua hasta la costa del municipio. No obstante, el sector turístico ha ido en auge con el paso de los años, debido sobre todo a la belleza de sus paisajes volcánicos y de sus pequeñas calas y playas, así como a la construcción del complejo hetelero de Cerca Vieja.

Antes de la conquista formaba parte del señorio o cantón de Abenguareme.

Entre las atracciones más destacadas del municipio debemos señalar, entre otras: Cumbre Vieja, atravesada por la Ruta de los Volcanes, desde donde podemos divisar amplios campos de lava; Volcanes de San Antonio y Teneguía; EL Faro y Las Salinas; la iglesia de San Antonio Abad del siglo XVI; el Pino de la Virgen y la Fuente de los Roques, con su pinar y parque recreativo; y el Centro Artesanía de Los Canarios, donde podemos apreciar productos artesanales de la tierra, así como la Fuente del Vino, única en Canarias.

Web: pulsa aqui

14/1/10

121/ Breña Baja


Las Breñas surgieron en el cantón denominado por Abreu Galindo señorío de Tedote, bando que se extendía desde el barranco de Amargavinos, en Breña Baja, hasta el barranco Seco, que hoy supone el límite entre los actuales municipios de Sta. Cruz de La Palma y Puntallana. Según Abreu Galindo,Tedote en lengua palmera significaba monte, de ahí la interpretación castellana de Breña, que quiere decir, según el científico francés René Vernau, terreno agrietado y lleno de maleza.

En tiempos de la conquista el territorio estaba gobernado por los hermanos TINISAGUA, VENTACAYCE y AGACENSIE, que murió arrastrado por la corriente del barranco que lleva su nombre, límite entre Breña Alta y Breña Baja. Éstos no ofrecieron resistencia al Adelantado Alonso Fernández de Lugo durante la campaña de 1492-1493, siendo por tanto uno de los llamados Bandos de Paces.

Los asentamientos aborígenes más antiguos se sitúan en las zonas bajas de La Breña de modo que las primeras gentes que arribaron a la isla desde el vecino continente africano se instalaron preferentemente en las cuevas naturales que encontraron en la desembocadura de los barrancos costeros y en la base de los acantilados (Los Guinchos y Los Cancajos).

Así el litoral marino se convirtió en uno de los pisos de preferente explotación aborígen. La recolección de lapas, burgados, púrpura y ostrón, alcanzaron gran importancia en los momentos iniciales de poblamiento. Por tanto la aparente elección de la zona costera vino motivada por dos posibles causas: una, el escaso conocimiento del lugar de arribada y segunda las posibilidades que ofrecen las costas como lugar de abastecimiento inicial.




Colonizadas las zonas costeras, los aborígenes eligen como lugar de habitación las cuevas situadas en laderas de solana, de buena accesibilidad y cercana a lugares con agua, pastos y buenas condiciones de cultivo.
Los primeros yacimientos elegidos por los aborígenes para su establecimiento difieren notablemente de los que posteriormente se habitan o de los que se utilizan como enterramiento. En primer lugar son de amplia capacidad con bajo índice de humedad y temperaturas anuales homogéneas; en segundo lugar se encuentran orientadas al SE, recibiendo bastante calor y luz durante el día; y en tercer lugar tienen una altura interna máxima de 3 metros, lo que permite la vida de manera cómoda.

El acceso a zonas de cumbre, dominadas por el fayal-brezal y el pinar, se realiza en momentos muy cercanos a la conquista, siendo la zona de mayor ocupación la correspondiente al bosque termófilo. Las cabañas se emplearon como sustituto de las cuevas donde éstas escaseaban, ubicándose la mayoría de ellas en zonas de cumbre relacionadas con la actividad ganadera. Otros poblados de cabañas pudieron estar ubicados en zonas desprovistas de cuevas hoy, y que podían coincidir con las zonas agrícolas del municipio de Breña Baja.

Para las cuevas de enterramientos se utilizaron las más inaccesibles como característica principal, aspecto que se mantiene en los primeros momentos de ocupación, aunque a medida que aumenta la presión demográfica se usa cualquier oquedad que permita efectuar un enterramiento. En su mayoría son cuevas sepulcrales individuales, aunque también existen casos de enterramientos colectivos.La introducción de los cadáveres en su cueva sepulcral se realiza junto con el ajuar funerario (cerámica y útiles utilizados en vida).

La colonización de la isla después de la conquista castellana provocó cambios sustanciales. Se avecindaron en la isla flamencos mercaderes, castellanos y portugueses, siendo La Breña una de las zonas preferidas por éstos para establecerse. Muchos de estos portugueses eran judíos que buscaron el refugio en la isla huyendo de las interrogatorios practicados por el Tribunal del Santo Oficio.




En 1823 se cifra la población de Breña Baja (ya segregada de Breña Alta) en un total de 1141 personas, distribuidas en los cuatro únicos pagos que componían el pueblo: Cantillo, Monte, Montaña y Las Ledas. El poblamiento era disperso y diseminado por caseríos con ubicación en lugares feraces y con agua. La mayor parte de las viviendas eran pajizas establecidas en viñedos, lo que habla de la riqueza vinícola del lugar tanto en calidad como en cantidad. A finales del siglo XIX René Vernau describe a Breña Baja como un lugar formado por algunas casitas cubiertas de paja, diseminadas por todas las pendientes, una iglesia, algunas viñas y palmeras. Los vecinos vivían distantes de la parroquia al no existir ningún núcleo de población concentrada.

El casco de San José nunca llegó a constituirse como centro urbano, simplemente agrupaba a los edificios públicos y religiosos ( la casa donde se depositaban los muertos, la cárcel, el Ayuntamiento, la escuela, la vivienda del cura y el nuevo cementerio). Un año después de la segregación de Las Breñas en dos pueblos se construyó junto a la antigua Ermita de San José el edificio para el Pósito de Granos que después de 1812 fue transformado en casa consistorial.
Desde principios del siglo XVI La Breña se convirtió en la mejor zona vinícola de la isla. Las tierras pedregosas y faltas de agua eran especialmente apropiadas para este cultivo. Por entonces la exportación de vinos a las colonias americanas representaba la principal riqueza de La Palma, especialmente el vino de malvasía de Las Breñas.

“Los mejores vinos de La Palma se crían en un cantón llamado Breña que produce todos los años mil doscientos barriles de malvasía; y es de la misma fertilidad en frutas y granos”
(THOMAS NICHOLS, escrito en 1560)

Web: pulsa aqui

8/12/09

118/ Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

Cuenta este Parque con 380 especies catalogadas de plantas vasculares. De ellas, Helianthemum cirae y Bencomia exstipulata están incluídas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

La formación más característica son los pinares de pino canario, acompañado por especies tan interesantes como el amagante (Cistus symphytifolius). Además la Caldera alberga una rica flora rupícola que crece en las escarpadas paredes y roques. Es aquí donde viven los numerosos bejeques (géneros Aeonium y Greenovia), etc.

La vegetación de las cumbres quizá sea la más interesante, ya que en estos lugares viven numerosos endemismos y plantas en peligro de extinción como el retamón (Genista benehoavensis), la violeta (Viola palmensis), la Bencomia exstipulata y el Echium gentianoides, estos tres últimos considerados prioritarios en la directiva Hábitat.




En la fauna vertebrada caben destacar especies de aves endémicas de la Macaronesia: la paloma rabiche (Columba junionae), el canario (Serinus canarius), el bisbita caminero (Anthus berthelotii), el vencejo unicolor (Apus unicolor) También existen tres especies de murcielagos de las cuales el murciélago de Madeira (Pipistrellus maderensis) es un endemismo de Macaronesia, o el endémico de las Islac Canarias, el murciélago orejudo (Plecotus teneriffae) También hay que destacar dos reptiles el lagarto Tizón (Gallotia galloti palmae) y la salamanquesa o perenquén (Tarentola delalandii).

Uno de los principales objetivos de gestión establecidos en el PRUG de la Caldra es la puesta en marcha de programas de rescate genético de las especies en peligro de extinción, como la violeta y el retamón, que viven en las cumbres de La Palma. Con estas dos especies pero especialmente con el retamón, se han realizado y se siguen realizando labores de protección, investigación, experimentación y seguimiento individualizado de todas sus poblaciones desde 1988. Además desde 1993 existe una base de datos informatizada con la que se pueden observar el crecimiento, daños, inicio de la madurez y preferencias ecológicas que han servido para determinar áreas idóneas en las sucesivas repoblaciones.



En la Caldera se han realizado labores de control sobre la especie Ageratina adenophora durante tres años seguidos, arrancando plantas y repoblando con especies autóctonas a principio de los noventa. Después de dos años estas zonas volvieron a colonizarse de nuevo con Ageratina. En un inventario botánico se descubrió que vivía en el 80% del Parque, incluídas las paredes, y no aparecía por encima de los 1.800 m. Por dichos motivos se desistió de su control. También Pennisetum setaceum es otra especie que está tratando de colonizar el Parque desde las partes más bajas, aunque en este caso, se está realizando la limpieza en toda la isla.

Fuente: pulsa aqui

26/9/09

113/ Breña alta


UBICACIÓN GEOGRÁFICA

El término municipal de Breña Alta es una villa perteneciente a la isla de San Miguel de La Palma, y consta de una superficie de 30,8 Km2. Presenta la forma de un triángulo invertido, cuyos límites son Cumbre Nueva, que limita con el municipio de El Paso, el Barranco de Juan Mayor con Santa Cruz de La Palma por el Norte , y con el antiguo camino de herradura con el municipio de Breña Baja al Sur.

El relieve presenta dos zonas bien diferenciadas: La Breña propiamente dicha, es una larga franja enclavada en la parte Sur del municipio, cubierta por materiales recientes, procedentes de los volcanes de la Cumbre Vieja y de otras erupciones en la ladera, lo que ha dado lugar a formas ligeramente accidentadas, con morros y rellanos sin abarrancamientos.

El resto de los materiales, correspondientes a la serie denominada Paleo-Palma, es decir, la más antigua, configuró los lomos que descienden de la Cumbre Nueva y que, al chocar con el cono del Risco de La Concepción, crearon el rellano de Buenavista.

Los lomos, de perfil ondulado y gran regularidad, tienen apariencia de haberse formado en situación de biostasia. Un elemento singular es el citado Risco de La Concepción, volcán submarino muy antiguo y emergido en la actualidad, donde sus materiales de color amarilloso presentan un alto grado de cementación.

Aunque en parte está desmantelado, se adivina que debió de ser de grandes proporciones, pues se estima que es el mayor de Canarias, dentro de este tipo de erupciones. Esta zona antigua está muy abarrancada, pero la totalidad de sus aguas de escorrentía convergen en un solo barranco, situado en la zona de contacto entre las formaciones antiguas y las modernas.

En este cauce, que recorre el municipio en diagonal y que cambia de toponimia en función de su recorrido, vierten sus aguas los barrancos existentes entre los diferentes lomos. Es poco definido en su parte alta, mientras que se ensancha y profundiza en la zona media y baja, especialmente en el área más afectada por la riada de 1957.



CONDICIONES CLIMATICAS

Las condiciones climáticas del municipio vienen dadas por su orientación Este, abierto a la influencia directa de los Vientos Alisios de NE, por lo que las zonas altas y medias son relativamente húmedas. Los vientos de las borrascas del NO, al descender desde la Cumbre Nueva, originan el efecto "FÖENH" o "aceleración del viento de carácter desecante", cuyos remolinos causan en ocasiones grandes daños en los cultivos. Como la Cumbre Nueva no rebasa los 1500 metros de altitud, las nubes asociadas a los Alisios se desbordan parcialmente hacia la vertiente Occidental de la Isla. A pesar de ello, la mayor parte de Mar de Nubes queda retenido en dicha zona, proporcionando unas condiciones de humedad que ha favorecido la formación del bosque de Laurisilva. No obstante, la constante explotación forestal sufrida por esta formación boscosa en los pasados siglos, ha empobrecido sus especies, quedando en muchos lugares reducidas al fayal-brezal.

Web: pulsa aqui

7/9/09

111/ Los Llanos de Aridane


Los Llanos de Aridane es un municipio canario perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, España. Está situado en el oeste de la isla de La Palma, en el Valle de Aridane, en la vertiente de sotavento y de solana de la isla, lo que constituye una ubicación muy favorable, además de que la parte oeste de la isla está bastante bien regada y tiene menores pendientes que en las zonas restantes, y de ahí el nombre de la ciudad. Con 20.170 habitantes es el municipio más poblado de La Palma.

Historia

En agosto de 1812, se formó el municipio de Los Llanos, con la población del mismo nombre como cabecera, más El Paso, Argual y Tazacorte como pagos principales.

el 13 de abril de 1837, se presentaba en la diputación provincial de Canarias una proposición solicitando que el pago de El Paso, con el de Tacande y otros inmediatos, formara un municipio independiente del de Los Llanos, con su propio Ayuntamiento. Unos meses más tarde, El Paso conseguía segregarse de los Llanos, que perdía de esta forma una parte considerable de su extesión geográfica.

El 16 de septiembre de 1925 el Gobierno de Primo de Rivera concedió el decreto por el que Tazacorte obtenía la independencia de Los Llanos. En el momento de la segregación Tazacorte era el núcleo de mayor población del municipio, con 2.316 habitantes y, también, el de mayor desarrollo económico en aquel momento.

El municipio

Tiene una extensión de 35,79 km² y una población de 20.525 habitantes (INE, enero 2007). Su altitud es de 325 metros sobre el nivel del mar y tiene una longitud de Costa de 6,43 km. Sus principales barrios son: Los Llanos, Argual, Montaña Tenisca, Los Barros, La Laguna, Todoque, Las Manchas de Abajo (Las Manchas de Arriba o San Nicolás, pertenecen al municipio del El Paso), Puerto Naos, Triana, Retamar, Jedey y El Remo. Su código postal es 38760. Actualmente es el municipio más habitado de la isla de La Palma, superando en población a la capital Santa Cruz de la Palma.

El municipio es uno de los motores económicos de la isla, con una economía basada en el plátano y el turismo. El posible fin de las ayudas europeas al cultivo del plátano en el 2006, podría haber causado una gran crisis económica que hubiese seguramente obligado a su agricultores a diversificar la economía. Pero la posterior negociación con la Comunidad Económica Europea consiguió arreglar la situación.

Con respecto a la educación, el municipio cuenta con diversos Centros de Enseñanza Primaria y Secundaria y dos Centros de Educación Secundaria, el IES Eusebio Barreto Lorenzo y el IES José María Pérez Pulido.

Fuente: pulsa aqui
Web: pulsa aqui

19/5/09

104/ Tazacorte

Tazacorte es un municipio joven, pues tiene menos de un siglo de vida como Villa independiente, y sus habitantes son conocidos con el gentilicio de bagañetes.




Hasta 1925 Tazacorte perteneció a los Llanos de Aridane, año en el que obtuvo la independencia bajo el rey de España D. Alfonso XIII. Tres años más tarde, Tazacorte conocería y sufriría uno de los más tristes episodios de su vida al declararse la epidemia de la Peste.

En estas playas desembarcó como conquistador de la isla D. Alonso Fernández de Lugo, dando muerte al rey Tazo y construyendo la primera ermita de la isla en honor a San Miguel, hecho acaecido el 29 de Septiembre de 1492.

Las calles de Tazacorte respiran aún la historia: viejas edificaciones se conservan entre modernos edificios; mansiones solariegas guardan celosamente el pasado no tan remoto en el que el comercio con los Países Bajos hicieron de La Palma reserva de célebres obras flamencas



Al igual que en el resto del Archipiélago, los antiguos pobladores de esta Isla fueron los Guanches , que eran de origen bereber (del norte de África) y que habitaron las Islas hasta que se incorporaron a la corona de Castilla en 1496. Los Guanches llegaron con animales domésticos, como ovejas, perros, cerdos y cabras, que contribuyeron a la desertificación de las islas más pequeñas, pero que introdujeron en estas tierras el trigo o la cebada.

Los lugareños de Tazacorte, al igual que los de la Isla de La Palma en general, conservan rasgos y costumbres de antaño, preservando así la cultura autóctona al mismo tiempo que disponen de todas las comodidades que ofrece la edad contemporánea. Entre estas costumbres, cómo no destacar la lucha canaria, deporte isleño por antonomasia, heredado de los antepasados y que se caracteriza por su dificultad artística y por la nobleza de sus competidores.

Como en cualquier otro pequeño puerto, sus gentes están muy vinculadas al mar. Tazacorte no es una excepción, y por este motivo han surgido a lo largo de la historia marinos famosos, como la figura de José Fernández Romero o Francisco Díaz Pimenta, que fue un innovador en el arte de la construcción naval, y que además persiguió a los piratas que asolaban la América conquistada. José Fernández Romero conquistó en 1641 la isla de Santa Catalina, expulsando de ella a los ingleses.

Desde el principio de la colonización de América, la gente canaria ha desempeñado muchos oficios ligados a la mar, tal y como lo demuestran documentos de la época. Precisamente por razones económicas, en el siglo XIX los bagañetes, al igual que otros muchos canarios, emigraron mar adentro hacia otras tierras. En el caso de Tazacorte, cuentan los documentos que entre 1857 y 1861 más de doscientos habitantes del municipio de Los Llanos, en el que estaba inserto el pago de Tazacorte, optaron por el camino de la emigración. Si el canario en general emigraba sobre todo a Venezuela (la llamada “octava isla”), el bagañete se dirigía a Cuba y La Habana , una especie de “patria” para los palmeros. Por otra parte, los mares invernales de la costa de Tazacorte impedían a menudo las operaciones de carga y descarga en la bahía, y ocasionaron naufragios como el de la goleta La Mosca , en 1866.


Entre mareas llegaron también a finales del Siglo XIX las principales potencias europeas, que decidieron colonizar África. La posición estratégica de las Islas Canarias les servía como plataforma para entrar en este continente y como base de aprovisionamiento de sus flotas. La presencia de estas potencias extranjeras dinamizó la economía de las islas. La llegada del plátano y del tomate al Valle de Aridane formó parte de este proceso, pues los ingleses buscaban tierras cercanas a su país en los que pudiesen plantar productos tropicales de los que había cierta demanda en Europa. Canarias, y concretamente Tazacorte, eran un buen lugar para ello, al reunir todos los requisitos: horas de sol, agua de manantial y también mano de obra barata. Por eso, desde entonces hasta nuestros días se puede decir que el cultivo del plátano ha superado con creces los cien años de existencia, con un origen no autóctono sino derivado de las ansias de expansión y colonización de la Armada inglesa, fundamentalmente.

Pero también ha sido Canarias escala obligada de rutas comerciales marítimas, permitiendo que las islas se convirtieran en un punto clave en el mercado de materias primas y elaboradas. Entre estos viajes por los siete mares destacaron los que se dirigían a Europa y a América. A Europa y a la península para llevar azúcar, quesos, vinos… A América porque La Palma quizá fue la mayor escala de Indias dentro del archipiélago canario. Y cómo no, a otras partes del mundo, como hacia Cabo Verde, donde se cambiaban esclavos por vino o por objetos de quincallería.


En la ermita de San Miguel de Tazacorte se conservan las reliquias de las víctimas del más sangriento de los dramas acaecidos en las costas de Tazacorte. El 5 de junio de 1570, en el galeón Santiago , salieron de Portugal el padre Fray Ignacio de Acevedo y 39 religiosos de la Compañía de Jesús con rumbo a brasil, por mandato del general de los jesuitas Francisco de Borja. El barco hizo escala en Tazacorte, y los pasajeros se hospedaron en la casa de Melchor Monteverde, que se había educado en Oporto junto al padre Acevedo. El día 13 el padre Acevedo celebró misa en la ermita de Tazacorte y dio la comunión a los 39 compañeros y demás personas que les acompañaban. A continuación subieron a bordo para dirigirse a Santa Cruz de La Palma con el fin de descargar mercancías. Cuando estaban a la altura de la punta de Fuencaliente, muy cerca de la costa, fueron atacados por cinco embarcaciones de hugonotes pertenecientes a la flota del sanguinario pirata Jacques Sores. Cuenta Rumeu de Armas que el capitán del galeón Santiago , viendo el buen ánimo de los misioneros y su generosidad, pidió al padre Acevedo que les permitiera entregarles armas para defenderse de los atacantes, pero éste le dijo que ellos sólo podían dedicarse a asistir a los heridos y moribundos, curándolos o ayudándolos a bien morir. Lo cierto es que Sores se apoderó del Santiago , mientras el padre Acevedo animaba a los misioneros a morir por la fe. Y así sucedió. El padre Acevedo y todos los misioneros fueron sometidos a atroces tormentos y pasados a cuchillo, para ser finalmente arrojados al mar. En la ermita de San Miguel de Tazacorte se conservan las reliquias de estos mártires.

Web: pulsa aqui

1/4/09

99/ Puntallana



Puntallana limitando al Sur con S/C de la Palma, y al Norte con San Andrés y Sauces, es un municipio eminentemente rural. El casco antiguo de Puntallana es uno de los primeros núcleos de población que se forman en la Isla después de la Conquista y constituye el mejor ejemplo de la arquitectura rural de La Palma.

Puntallana está rodeada de montañas y llanos agrícolas, como es el caso de Tenagua, desde donde contemplamos unas espectaculares vistas de la comarca Este de La Palma. Además de otros bellos a parajes como la playa de Nogales y los barrancos como La Galga, del Agua y Seco. La forma triangular del municipio, que hace coincidir su base con la costa, nos permite tener una idea de la riqueza y variedad de este municipio.

Continuando con nuestra visita podemos pasarnos por Santa Lucía, en su ermita vemos vestigios de nobleza que antaño disfrutó de su clima y buena huerta.

Seguidamente, aparece el casco antiguo, con su iglesia de San Bautista, una de las primeras de la Isla, junto a diversas edificaciones que nos da idea de la vida de los puntallaneros en las antiguas casas tradicionales de Canarias. Como por ejemplo la visita obligada a la Casa Luján, una edificación de mediados del Siglo XIX, enclave artístico donde el visitante tiene la posibilidad de conocer nuestras costumbres y tradiciones, ya que ha sido acondicionada y dotada como museo etnográfico, centro de promoción y venta de artesanía y productos artesanales locales y punto de información turística.

Bajando la carretera del antiguo pueblo podemos ir hasta Martín Luís, fuente de riqueza agrícola, que hoy en día destaca por su producción platanera que se extiende hacia El Granel.

Volvemos a la carretera principal, pasando por el Barrio del Granel entramos a La Galga (denominada despensa de la isla, por sus inmejorables cultivos), pasando por unos barrancos impresionantes que junto con otros parajes forman el pulmón de la Isla Bonita, encontramos El Cubo de La Galga, lugar de visita muy recomendado para todos aquellos amantes del senderismo y de lo verde, un auténtico tesoro que la naturaleza ha querido dejar en Puntallana. Finalmente podemos contemplar una maravillosa vista desde el Mirador de San Bartola, su ermita y el Mirador de la Montaña.



La historia nos dice que, escasas fechas antes de que Colón arribara al Nuevo Mundo, Alonso Fernández de Lugo inicia la conquista de la Palma. También, las crónicas recogen que no se le presentaron a Lugo grandes dificultades para añadir el pequeño territorio de esta isla a las cada día más extensas posesiones de la corona española porque sólo unos pocos meses después de desembarcar en la costa de Tazacorte y de comenzar la empresa de la conquista, los Reyes Católicos reciben alborozados la noticia, a mediados de 1493, de que una isla de inmenso y escasamente conocido Atlántico acababa de entrar a formar parte de sus dominios.

Los primeros pasos de la Palma en la historia tienen mucho que ver con la llegada de pobladores, los repartimientos de terreno y los subsiguientes asentamientos, que tienen lugar luego de finalizada la conquista. Al igual que en otros puntos de la isla, en la zona Puntallana los asentamientos son bastante tempranos. Prueba de ello es que ya en 1515 la ermita que se había construido en el núcleo principal de la comarca de Puntallana era declarada Iglesia Parroquial y Bautismal en las Sinodales del Obispo Vázquez de Arce. Poco a poco se van definiendo y consolidando los núcleos poblacionales de la zona: Tenagua, Santa Lucia, San Juan de Puntallana, El Granel y La Galga. De estos momentos iniciales contamos con un testimonio de singular interés. Se trata de la descripción que de la comarca de Puntallana nos deja Gaspar Frutuoso (1522-1591), un clérigo de Azores, que la incluye en el libro I de su obra "Saudades Da Terra", y que reproducimos a continuación del original portugués:"..Hay también otro barranco que se llama el Barranco Seco por no llevar agua, y desde él hasta la sierra hay campos llanos cubiertos de arrayán, brezos y poleos, en los que viven muchos conejos, y se extienden al norte media legua hasta los pinares de la parte de Tenagua, y se coge mucho trigo. Del Barranco Seco suben a Punta Llana... que es camino recto para Los Sauces, San Andrés, La Galga y Los Galguitos y Las Lomadas; y después de subir vuelven a bajar para Tenagua, donde hay una fuente de agua buena, que nace en tierras llana, entre unas lajas movibles; un poco más arriba de esta fuente comienzan las tierras labrantías de Tenagua, en las cuales se da mucho trigo; y hasta los almácigos no hay por allí otra planta, sino cardones y cardos entorno a las rocas que caen sobre el mar, y por esta parte son muy altas, yendo todo este término hasta la parte del norte desde las rocas, haciendo como ladera muy escarpada en la parte de arriba.

Los almácigos son tres o cuatro árboles parecidos a olivos pero más bajos, porque no crecen mucho de alto sino alrededor, tienen la hoja muy gruesa y luciente, de la cual, cocida en agua y en vino blanco, con unos hierros viejos dentro, hacen tinta muy fina para escribir sin añadirle agalla estoni caparosa ni otro material; árboles no dan otro fruto que la goma que llaman almáciga, que es medicinal para muchas cosas y para hacer barniz fino; jamás pierde la hoja... ni el verdor, y su sombra es muy fresca, por lo que parece que Dios lo puso en este lugar, junto al camino, para alivio de los que transitan por él, y como árboles reales nadie coge de ellos más que alguna rama pequeña y hojas para medicinas, lavatorios y tintas. La tierra es tan gruesa y de masapés, que por mucha agua que llueva la embebe toda, y por eso se llama (según mi parecer) Tenagua, o por que hay en torno a este lugar cuatro o cinco fuentes hasta llegar al Barranco de Santa Lucía. Tenagua comienza desde la salida del Barranco Seco, donde luego toma su nombre yendo hacia Punta Llana hasta la estrada del Barranco de Santa Lucía, de más de media legua de ancho de este a oeste y de sur a la banda del norte casi otra media legua, pues acaba su límite en el tanque de Luís Álvarez, junto a los arrayanes; debajo del camino está una fuente bien labrada, hecha en cuadrado en piedra viva, que se hizo a picareta y escoda en la misma roca donde nace, y luego abajo un tanque donde beben los ganados y se lava la ropa de todo aquel vecindario; la cual dice que mandaron hacer Luís Álvarez y Rodrigo Anes de Tenagua.

La bajamar debajo de esta fuente es muy llana y da mucho trigo, cercada alrededor, a modo de muro, de cardones grandes por espacio de dos modios de tierra y otro modio donde se llama el Puerto de la Nao, distante de Punta Llana más de media legua; estos dos modios de tierra de bajamar se llaman Punta Llana, que es de masapes grueso.

Volviendo al Barranco de Santa Lucía, que tiene este nombre por una ermita de esta santa que allí se encuentra y que está cerrado de rocas por ambas partes, a la entrada tiene una fuente con la que podrían regar las viñas y los árboles que tienen si quisieran, pero en esta isla ni es costumbre ni necesario regarlos, por lo que se ve que es más fértil que Tenerife, donde se acostumbra a regar. Más allá de las tierras de Santa Lucía y después de Punta Llana está la iglesia parroquial de San Juan, con cien vecinos, todos labradores; hay buenos vinos donde llaman El Granel y El Sabinal, tiene legua y media de término, que llega del fin de Tenagua hasta La Galga, que es más de legua y media de largo, y de ancho del mar a la cumbre, toca hasta la bajamar, donde hay una bahía honda y espaciosa, que por la parte del sur tiene una entrada tan ancha, que puede caber por ella una nave grande y puede servir para galeras; este lugar se llama el Ancon, donde hay muchas clacas y mariscos.

Más allá hay viñas en otros barrancos, y en esta parte los pinos son más gruesos que en el resto del monte, pues pasan de diez palmos de cuadra los que se pueden aserrar, y de alto son de 30 a 40 palmos. Este lugar tiene una fuente grande y en él hay muchos árboles frutales, en especial peras pardas, limones de tajada, llaman franceses, y todos los agrios. Algunos vecinos nobles y ricos viven donde dicen El Granel y El Sabinal tierra de trigo y viñas y pastos, abundante de carne y fruta.

Pasado El Sabinal yendo para Los Sauces, está el Barranco de Nogales llamado así porque comienza debajo del lugar de La Galga, donde hay muchos nogales y castañeros; de la misma forma que El Granel se llama así por un granel grande, que está hecho sobre estos desde muy antiguo, y en el que los vecinos del lugar guardaban el trigo; y El Sabinal, porque por la parte del Barranco de Nogales hace una ladera donde hay muchas sabinas, que es una madera parecida a la del cedro y de mejor olor, pero de color más claro. Y toda esta parte del poniente está muy cultivada. Más allá de la parte de El Granel están las tierras del Pino, llamadas así por encontrarse en ellas un pino manso, que no hay otro en toda la isla, porque los demás son pinos de tea.

Una vez pasado el Barranco Hondo se comienza a encontrar en las tierras labrantías de La Galga, así llamadas por ser sitio redondo como una galga que echan a rodar por una ladera; aquí hay muchos árboles y frutas, trigo, viña, huertas y legumbre, fuentes y aguas; este lugar es de labradores y aserradores; tiene su iglesia bajo la advocación del Nacimiento de Nuestra Señora y en lugar viven unos cincuenta vecinos. Luego sigue el Barranco del Vizcaíno, que va del mar a la sierra y que está plantado de viña en las laderas de ambas bandas."

Como vemos, desde muy temprano, la zona de Puntallana ya había definido los límites precisos de su andadura en el tiempo y los rasgos propios de su identidad. Su tierra siempre mimada por la brisa y la bruma, desde antaño vestida de viñas y de pino, salpicada de lagares y trigales; sus hombres, fieles depositarios de una sabiduría ancestral que habla de respeto, tradición, recogimiento, y amor al trabajo y a la tierra.

Web: pulsa aqui

23/2/09

95/ Santa Cruz de la Palma



Historia de Santa Cruz de la Palma:

El 3 de mayo de 1493 Alonso Fernández de Lugo funda la que se llamó en principio Villa del Apurón, y al poco tiempo se conoció como Santa Cruz de La Palma. En las cuevas de Carías tuvo lugar la primera reunión del Cabildo o Ayuntamiento de la isla, que regiría los destinos de la isla desde entonces. El puerto fue la primera obra que se acometió, procediéndose al mismo tiempo a la construcción de viviendas, iglesias, conventos, fortificaciones y hospital. La ciudad, que había sufrido un grave incendio en 1553, a raiz del ataque del pirata Leclerc, más conocido por "Pata de Palo", se remoza y ve surgir nuevos edificios, que suplen a los perdidos, como es el caso del edificio del Ayuntamiento o la iglesia de El Salvador.

Durante diez días "Pata de palo" asola y destruye cuanto encuentra a su paso. Se produjo la pérdida total de toda la documentación municipal y notarial que se había generado hasta ese momento, creando un gran vacío histórico. Escribe Rumeu: "pronto imponentes columnas de humo anunciaron a sus moradores que huían despavoridos, que la ciudad era destruida por el fuego en sus monumentos más notables. La iglesia parroquial de El Salvador, los conventos, ermitas, casas consistoriales, Casa del Adelantado, archivos públicos, y buen número de casas particulares fueron pasto de las llamas. Las pérdidas por el incendio se evaluaron después de la evacuación en 300.000 ducados".

Durante el siglo XVIII, Santa Cruz de La Palma se convierte en una ciudad-convento, llena de iglesias y ermitas, llegando a contar con dos conventos femeninos (de clarisas y de dominicas) y dos masculinos (de predicadores dominicos y de franciscanos) en una población que no alcanzaba los dos mil habitantes. El 13 de noviembre de 1585 una flota de 30 navíos a las órdenes del corsario Francis Drake ataca sin éxito Santa Cruz de La Palma. En el siglo XIX tiene lugar la reforma urbanística propiciada por los polifacéticos sacerdotes liberales Manuel Díaz y José Joaquín Martín de Justa, que racionalizan el espacio y disponen nuevos estilos en las fachadas principales de las mansiones señoriales que jalonan la calle Real, principal arteria de la ciudad. Reflejo de un pasado caracterizado por una importante actividad comercial, es el impresionante legado artístico y cultural conservado en esta ciudad, a lo largo y ancho de sus calles y de sus edificios más destacados.

La vinculación de la isla y la gente de La Palma con el mar, ha sido una constante a lo largo de la historia y ello ha potenciado la aparición de numeroso marinos, con suerte diversa, tanto en las rutas indianas como en las transoceánicas; baste citar la figura de Francisco Díaz Pimienta, José Fernández Romero, etc. La presencia de los canarios ocupando los distintos oficios de la mar queda patente desde los primeros momentos de la colonización americana, embarcándose en los puertos andaluces o en los insulares y adquiriendo una notable experiencia que les permitirá luego navegar como pilotos o maestres de las Carreras de Indias. Después de la participación mayoritaria de pilotos procedentes de la Baja Andalucía, las Canarias contribuyeron con el 12 por ciento del total de pilotos examinados e inscritos en la Casa de la Contratación de Sevilla.

Barcos fondeados en S.C.de La Palma El puerto de Santa Cruz de La Palma:
La importancia de Santa Cruz de La Palma ha radicado siempre en el puerto y su comercio exterior, tanto con las otras islas, como con la Península y el resto del mundo. Durante los siglos XVI y XVII, el puerto de Santa Cruz de La Palma fue el tercero más importante del mundo, tras el de Sevilla y el de Amberes, gracias al comercio del azúcar y del vino, que procuró fuertes relaciones humanas y económicas de la isla con el exterior, provocando así la llegada de colonos procedentes de muchos puertos de Europa (Países Bajos, Inglaterra, Italia) atraidos por el floreciente comercio de la agricultura de exportación. Antiguo edificio del Juzgado de Indias. Calle Real Hacia 1564 se crea en La Palma el Juzgado Oficial de la Contratación de Indias de Canarias.

Ya desde la conquista existía una corta escollera que servía de muelle y que estuvo amenazado constantemente por las fuertes mareas.

Al igual que la mayoría de los puertos canarios sufrió varias reconstrucciones, debido a los fuertes embates del mar que se recrudecían por el poco abrigo que el lugar ofrecía a los cientos. Las reparaciones que se hicieron en el siglo XVIII fueron las de 1728, 1739 y años sucesivos, no culminando los trabajos de reconstrucción hasta 1735. En invierno este muelle estaba abierto a los fuertes vientos N.E. y N.O. que producían un fuerte oleaje, penetrando éste hasta el interior de la bahía y entorpecía gravemente la seguridad y el tráfico de los navíos anclados o de los botes auxiliares. Los temporales que azotaban el norte de la isla de Tenerife , cerraban el paso a los navíos que procedentes de Indias iban rumbo al puerto de Santa Cruz de Tenerife, principalmente en el siglo XVIII. Uno de los puntos que a menudo se citan a partir del cual se desviaban al puerto de Santa Cruz de La Palma, era la Punta de la Gaviota de Teno.(Manuel A.Fariña)

En 1861 cuando, por aprobación del Gobierno, se da licencia para la construcción del puerto proyectado con una longitud de 177,54 metros y con un presupuesto de 854,474 reales. Tras los lentos trabajos del puerto debido a que el mal tiempo del mar acaba por destruir lo fabricado, en 1864, el Ayuntamiento convoca una reunión con los contribuyentes para pedir la prolongación del muelle que propiciará "el rompimiento de las olas". A la espera de obtener resultados sobre la petición de los vecinos , las obras estuvieron paradas durante años, y en 1891 fue aprobado el proyecto presentado por el ingeniero Eugenio Suárez. Sin embargo, en 1897 seguía mal acondicionado.

"No tenemos un pequeño muelle donde pueda ejecutar las operaciones de embarque y desembarque ni una insignificante lancha; no tenemos útil ni una provincial escalinata por donde pueda desembarcar el estropeado pasajero" (Galante Gómez)

En los últimos años del siglo, se propone al Gobierno el proyecto del puerto que consta de muelle de atraque de 100 metros de longitud, antepuerto del dique de abrigo de 290 metros de longitud, presupuesto en 600.000 pesetas. (Celia Pérez Rodríguez)

Torriani inspecciona las defensas del puerto (1587):
[...] Uno de los primeros actos de Torriani en La Palma fue dirigirse al Cabildo para que designase un regidor, como delegado de la corporación que le prestase en su labor las asistencias necesarias. Reclamando de paso los elementos necesarios para el cumplimiento de su misión: oficiales de carpintería, albañiles, peones, bestias de carga, barcos, etc.; pero el ingeniero obtuvo el más indiferente silencio por respuesta. Otro segundo escrito de Torriani (sin fecha también como el primero) volvía a reiterar análoga petición. Suplicaba ahora que habiendo de visitar las fortalezas, ver la artillería, calcular los gastos de las reparaciones y los materiales para ellas precisos, el Cabildo designase varios "caballeros" de su seno que le acompañasen para facilitar la tarea. En este oficio planteaba también Torriani al Cabildo la necesidad de nombrar la persona a cuyo cargo debían quedar las obras del muelle, arbitrar los fondos necesarios para ellas y acordar cómo habían de realizarse -si a jornal o a destajo-, con objeto de ganar tiempo, mientras él visitaba las demás islas, hasta volver a residir en Santa Cruz de La Palma, en espera de las órdenes regias. En vista de ello Leonardo Torriani entretuvo los días que corrieron entre primeros de septiembre y mediados de noviembre en estudiar los problemas concernientes a la fortificación de Santa Cruz de La Palma, pues recorrió una a una sus tres fortalezas, visitó el llano de la Caldereta, tomó nota puntual de su artillería, calculó lo necesario para dejarlas en buen estado de defensa e inspeccionó sus milicias y armamento. Por sus informes, minuciosos y precisos, conocemos el estado militar de La Palma en 1587 mejor que en ninguna otra época de su historia, ya que nos brindan datos sobre las milicias de la isla, los artilleros y la artillería [...] (Emelinda Martín Acosta)

Sólo tiene esta isla, en la costa, tres pequeños castillos que guardan la marina. El uno está en la parte que mira hacia El Hierro. Tiene forma de torre hexagonal, con una planta alta descubierta, capaz para tres piezas de artillería que defienden el puerto. El segundo, entre éste y el puerto, llamado de Santa Catalina, con quince piezas, entre cañones y culebrinas, alcanza por un lado hasta el muelle y por el otro lado poco más allá del tercer castillo. Este último es el más pequeño, situado algo fuera de la ciudad, más allá del barranco, posee dos sacres, con cuyo tiro domina apenas el último desembarcadero, que se haya por aquella parte. (Leonardo Torriani, Descripción de las Islas Canarias)

Saber mas

2/5/08

76/ Tijarafe


Los inicios de la historia tijarafera se pierden en la penumbra de sus barrancos y cabocos en los que ya hace más de 500 años que no se escuchan las lenguas norteafricanas traídas por sus primeros moradores, los auaritas. Sólo se tiene constancia, a través de las crónicas de la conquista castellana de la isla de La Palma, culminada en 1493, de la existencia dentro de los actuales términos municipales de Tijarafe y Puntagorda de un reino o cantón aborigen de gran peso dentro del resto del conjunto insular llamado Tixarafe o Hiscaguan, cuyo cabecilla se llamaba Atogmatoma. Pocos son los datos que nos quedan para ilustrar lo que fue el desarrollo de esta zona de la isla en los momentos inmediatamente posteriores a la llegada de los europeos, pero resulta plausible sugerir una progresiva expansión de la agricultura de la mano de éstos junto al mantenimiento de la ancestral actividad ganadera de los aborígenes, plenamente adaptada a las características climáticas y orográficas de las tierras tijaraferas.
El devenir histórico de Tijarafe está íntimamente ligado desde estos primeros momentos a la evolución de la institución eclesiástica, materializado en torno al establecimiento, primero, de una pequeña ermita en torno a 1530, sobre la que se erige a partir de 1567 el templo de Nuestra Señora de Candelaria y, posteriormente, en 1584 de la ermita de El Buen Jesús, que vendrán a dotar de entidad propia a estos parajes. El notable desarrollo que la Iglesia adquiere en estas tierras denota el carácter profundamente religioso de los tijaraferos, que a través de sus donaciones, testamentos, misas perpetuas, etc. conseguirán que la Iglesia Parroquial adquiera cierto esplendor, reflejado en el aumento físico de sus propiedades y de sus ricos objetos de culto.
Los siglos XVI y XVII marcarán la conformación de la futura sociedad tijarafera, surgida de la población asentada tras los repartimientos posteriores a la conquista y de los remanentes de población autóctona que permanecen en la zona. La actividad agrícola se afianzará como la principal ocupación y sustento de los tijaraferos durante estos siglos y será la que, a la postre, posibilitará el desarrollo económico y social en el futuro. La agricultura en Tijarafe ha estado, y lo continúa estando, supeditada a la disponibilidad de agua, en una zona de por sí bastante árida y de escasas precipitaciones. Ésta es la razón por la que, hasta bien entrado el siglo XX, la agricultura de secano ha sido prácticamente la única que se podía desarrollar en el municipio, dependiendo en gran medida de las condiciones meteorológicas para poder obtener unos rendimientos aceptables. Un dato importante a tener en cuenta es que la mayoría de los campesinos trabajaban unas tierras que no les pertenecían en propiedad, a cambio de unas rentas que casi siempre se pagaban en especie. Aún así, los esforzados tijaraferos se las ingeniaron primero para asentarse y consolidarse como núcleo de población en un lugar poco favorable y luego para cambiar las condiciones físicas y tecnológicas que limitaban su desarrollo, logrando así que la población creciera hasta llegar a los 1.911 habitantes a principios del siglo XIX y a su máximo de 3.050 a mediados del XX. Pese a todo este crecimiento no se produce de forma homogénea. Emigración, hambre y mortalidad hacen que la línea evolutiva de la población no sea uniforme.
La llegada del siglo XIX supone el comienzo de unos ambios que van a marcar el desarrollo actual de Tijarafe. Cambios que serán más acusados y profundos en el siglo XX. Así, con la Constitución de 1812, Tijarafe obtiene, al menos en teoría, la carta de municipalidad, si bien la independencia efectiva del control capitalino ejercido por Santa Cruz de La Palma no se logra hasta 1842. Pese a que el fenómeno de la emigración, sobre todo al continente americano, se puede considerar más o menos continuo desde la etapa de la conquista hasta nuestros días, fue a partir de la segunda mitad del siglo XIX cuando sus efectos se hicieron más notables sobre la población del municipio. A la larga, esta corriente migratoria motivada fundamentalmente por las malas condiciones de vida existentes en Tijarafe, y en toda la isla en general, va a tener también un efecto positivo al propiciar, las remesas de dinero que llegaban de América, un gran cambio en la estructura de la propiedad de la tierra, secularmente en manos de unos pocos terratenientes afincados fuera del municipio. Así, desde principios del siglo XX, se produce paulatinamente el cambio de titularidad de los propietarios y el tijarafero ve como, después de mucho tiempo, la tierra que había trabajado durante generaciones ahora le pertenece. Obtenida la propiedad de la tierra, los esfuerzos se dirigen a mejorar la producción agrícola para lo cual resulta indispensable asegurar el abastecimiento continuo de agua. Desde finales de la década de los 30 del siglo pasado el agua canalizada comienza a llagara a la costa de La Punta , luego, en los años 60, llega el canal de Minaderos y se alumbra agua en la galería de El Caboco. Con la llegada del agua se da el gran salto de la agricultura de subsistencia de secano a la de producción de regadío, con el cultivo del plátano como gran protagonista.
El desarrollo económico que este cambio produce viene también paralelo a la llegada de la carretera general de circunvalación en los años 40, que permitirá una enorme mejora en las comunicaciones y supondrá una vía de entrada de constantes innovaciones que llevarán la prosperidad a Tijarafe tras azarosos siglos de grandes penurias y vicisitudes.
La última “revolución” socioeconómica que ha afectado significativamente al municipio se comenzó a gestar hace menos de tres décadas, con la arribada a nuestras tierras del fenómeno del turismo. Un turismo proveniente en su mayor parte de Alemania y definido por su búsqueda de un medio ambiente saludable, rural y rico en valores medioambientales. Muchos de estos visitantes han acabado por convertirse en residentes habituales y por tanto en nuevos tijaraferos dispuestos a afrontar los retos que este siglo que comienza nos depara. De este modo, los acontecimientos desarrollados a lo largo del siglo XX y en lo que llevamos del XXI han permitido que el municipio haya evolucionado cualitativamente más en 50 años que en los cuatrocientos anteriores; conservando, eso sí, un inestimable tesoro patrimonial y tradicional celosamente guardado de generación en generación para mayor disfrute de todos sus visitantes y vecinos.

7/1/08

63/ SAN ANDRÉS Y SAUCES

San Andrés y Sauces es un municipio dedicado principalmente a la agricultura, aconsejada por la abundancia de agua y la fertilidad de sus tierras. Se encuentra San Andrés y Sauces divido físicamente como si fueran dos municipios, aunque unidos en un pasado y futuro común. Los Sauces más urbano concentra a su población junto a la plaza e Iglesia de Monserrat, construída en el siglo XVI y que conserva varias obras de arte. San Andrés, sin embargo, histórica y marinera se ubica entre plataneras, principal actividad del municipio, junto a las hortalizas y el "ñame", planta de grandes hojas verdes, de la que se come su batata guisada acompañada de pescado y mojo palmero, o con miel de caña. El ron de caña, fue antiguamente la actividad principal del municipio y aún se sigue produciendo ron en una destilería cercana al Puerto Espíndola.El núcleo antiguo de San Andrés forma uno de los cascos históricos más importantes de la isla. Fue el primer asentamiento colonial de la comarca. Casonas, plazas de palmeras y su Iglesia del siglo XVI son testimonio de su historia. Al norte de San Andrés se encuentran las piscinas naturales de "El Charco Azul" un encantador lugar muy apropiado para el baño, y el Puerto Espíndola.ActividadesPara los amantes de la aventura y el senderismo el recorrido a pie hasta los Nacientes de Marcos y Corderos a través de sus 13 túneles y junto al canal que recoge el agua de sus cascadas, es sin duda uno de los más atractivos de la isla. A los Nacientes de Marcos y Corderos se accede por el barrio de Las Lomadas.

1/12/07

56/ EL Paso


El municipio de El Paso situado en la parte más alta del Valle de Aridane ocupa una superficie de 135 kilómetros cuadrados que le confieren ser el primero en extensión de los catorce que componen La Palma. Entre otras originalidades presenta la de lindar con todos los municipios de la Isla, excepto con Tazacorte, y ser el único que carece de costas.
Su situación geográfica en la zona media-alta, le condena a estar al margen de los cultivos de regadío dedicados a la exportación, lo que no quiere decir que no cuente con ellos, pues son identificables significativas excepciones a esta regla general.
Tiene este municipio una población de 7.505 habitantes, distribuidos de forma desigual en sus diferentes entidades de población que son las siguientes: El Barrial, La Caldera, Jedey, Las Manchas, El Paso, casco, Paso de Abajo, La Rosa, Tacande y Tajuya.
Aspectos Históricos:
Las primeras referencias que encontramos de El Paso nos dicen que era un pueblo que estaba situado al Oeste de la Isla y paralelo a la Capital, tierra adentro, frente a Los Llanos y su nombre era reñejo de la designación física de tránsito del Este al Oeste de la Isla, desde Santa Cruz de La Palma a Los Llanos o hasta Tazacorte.
Para el año 1776, nos dice Viera y Clavijo cuando habla de Los Llanos, que "como una legua antes, estaba la Ermita que dicen El Paso o Nuestra Señora de Bonanza, que era uno de sus célebres pagos".
El Paso fué, desde siempre, un pago de Los Llanos hasta que adquirió su independencia municipal en el año 1837, por lo que las noticias sobre su historia, al menos hasta el citado año, aparecen inexcusablemente unidas a las del municipio de Los Llanos, por ello al trazar este bosquejo histórico nos ceñiremos a partir del momento en que El Paso consiguió su soberanía municipal.
El Paso, Municipio Independiente:
El largo camino de El Paso, como enclave dependiente del municipio de Los Llanos, hacia su independencia se inició cuando, a principios del año 1837, un grupo de vecinos de la citada área geográfica le manifestaron al Diputado Provincial, Sr. López Monteverde, los perjuicios que se derivaban de la pertenencia al municipio de Los Llanos y que por lo tanto esperaban que una vez que regresase a Tenerife promoviese en el seno de la Diputación Provincial el establecimiento de un Ayuntamiento en dicho lugar.
El señor López Monteverde para poder llevar adelante los deseos de los vecinos recabó información acerca de su población, de su riqueza y de la distancia a la que se hallaba el núcleo poblacional más importante, respecto a Los Llanos, así como otros más dispersos del citado pago que entraban también dentro del área expresada por los vecinos para constituir el nuevo municipio.
En ese momento El Paso contaba con más de tres mil almas, era la demarcación más rica del pueblo de Los Llanos y su núcleo poblacional más importante se encontraba a más de dos leguas y aquellos más dispersos a más de tres, respecto al municipio matriz.
Con estos datos y convencido de lo oportuna y justa de la demanda vecinal, el Sr. López Monteverde solicitó en el seno de la Diputación Provincial, en la sesión del 13 de abril de 1837, que dicho cuerpo legislativo en uso de las facultades que le concedía el artículo 83 de la ley de 3 de febrero de 1823, se "sirviera mandar que el pago de El Paso con el de Tacande y demás inmediatos, según se demostraba en un plano adjunto, formara un pueblo separado de el de Los Llanos, con un Ayuntamiento propio y que se procediera al nombramiento de los individuos que debían constituirlo". Ante esta petición, la Diputación decidió iniciar el oportuno expediente de segregación para que fuese estudiado por una comisión.
Muy poco tiempo emplearía la comisión en estudiar los pormenores del citado expediente, toda vez que los datos aportados por el Sr. López Monteverde eran concluyentes. Por ello, una semana después la Diputación, en sesión de 20 de abril, y una vez oído el parecer de dicha comisión acordó "que se erigiese un nuevo Ayuntamiento en dicho pago, señalándose los límites en el plano que obraba en el expediente, cuya copia se remitiría con las comunicaciones oportunas al Ayuntamiento de Los Llanos, al de Santa Cruz de La Palma y al nuevo que habría de establecerse en el citado pueblo de El Paso". Además el Ayuntamiento de Los Llanos debía facilitarle una copia de las reales órdenes que existiesen en su archivo, remitirle una colección de boletines oficiales cuyo importe debía pagarse con los productos de los bienes de propios que le correspondieran al nuevo municipio. Y por último se comisionaba al Alcalde de Santa Cruz de La Palma, Don José Miguel Fernández, para que desplazándose al pueblo de El Paso procediera a verificar las elecciones correspondientes de empleados municipales, de acuerdo con la ley, y a la instalación del nuevo Ayuntamiento.
Ante la rapidez con la que se había solicitado la segregación y concedido la independencia municipal de uno de sus pagos más ricos, el Ayuntamiento de los Llanos comisionó al capitán Domingo Kábana, otorgándole plenos poderes, para que presentase ante la Diputación la solicitud de suspensión del acuerdo por el que se erigía un Ayuntamiento en El Paso y para que presentara una exposición de las razones que lesionaban los intereses del municipio matriz, sobre todo, las que se derivarían del hecho de quedar los montes y bienes de propios bajo la jurisdicción de El Paso, pues suponía, indudablemente, una reducción estimable del dinerario que debían ingresar las arcas llanenses.
Además, Don Domingo Kábana, haciéndose eco del parecer de las autoridades a las que representaba, mostró también su disconformidad con la designación, hecha por la Diputación, en la persona del Alcalde de Santa Cruz de La Palma para llevar a efecto el proceso de instalación del nuevo municipio. La razón de fondo residía en que Santa Cruz de La Palma, desde que Los Llanos adquirió su independencia municipal en virtud de los principios emanados de la Constitución de 1812, siempre mantuvo su celo para no perder la hegemonía que venía manteniendo sobre los demás pueblos de la Isla y no desperdició esfuerzos en obstaculizar cualquier iniciativa que significara, no la igualdad, sino el acercamiento que pusiera en duda esa supremacía sobre los pueblos que ellos consideraban como La Banda. Y en estos momentos, Los Llanos por su potencial económico y humano, unido a las ventajas derivadas de su situación geográfica, se convertía en el municipio palmero de mejor proyección, detalle que no pasó desapercibido para las autoridades de Santa Cruz de La Palma ni, por supuesto, para las de Los Llanos que entendían que el Alcalde capitalino pudiera actuar como parte interesada en el asunto cuyo resultado sería la creación del municipio de El Paso, sí, pero suponía, también, el debilitamiento del de Los Llanos.
Conviene añadir, ya que es un elemento más a tener presente, que el Ayuntamiento de Los Llanos había pedido la revocación del Diputado Provincial, Sr. López Monteverde por entender que éste no había prestado el apoyo suficiente a la aspiración llanense de ser cabeza de Partido Judicial, y el hecho de ser el citado López Monteverde quien presentara en la Diputación la solicitud, unido al que fuese el alcalde de Santa Cruz de La Palma el comisionado para llevar a efecto la erección del nuevo Ayuntamiento, todo el proceso de segregación aunque no se transgrediese norma alguna, cuando menos, en Los Llanos, se tomaba como una "tierna venganza".
La Diputación Provincial en sesión de 22 de junio de 1837, una vez analizados los argumentos presentados por don Domingo Kábana, en representación del Ayuntamiento de Los Llanos, determinó que habría que tender hacia el uso mancomunado de los bosques "para que los vecinos de Los Llanos no carecieran de un renglón tan preciso como el de los montes" y que, desde luego debía llevarse a "puro y debido efecto, en todas sus partes, por el Alcalde comisionado de la ciudad de La Palma, el acuerdo de veinte de abril último, que se procediese a la separación de Propios de ambos pueblos conformes fueran los límites de sus jurisdicciones, exigiendo bien del Ayuntamiento de Los Llanos, bien del de Santa Cruz de La Palma, todos los documentos y papeles pertenecientes a dichos Propios y entregárselos al de El Paso para evitar dudas en su conformación, y que sin dar lugar a quejas ni recursos, el comisionado, en el plazo de quince días, debía constituir el nuevo Ayuntamiento y enviar testimonio escrito de todo lo realizado, debiendo quedar una copia para que se custodiara en el Archivo del nuevo Ayuntamiento que debía formarse".
Ante la determinación de la Diputación Provincial, el comisionado, don José Miguel Fernández, Alcalde de Santa Cruz de La Palma, se trasladó a El Paso, el día 24 de Junio, festivo en la Isla, para dar cumplimiento a lo preceptuado. Para ello, en la Ermita de Nuestra Señora de Bonanza oportunamente convocados, se reunieron los ciudadanos de El Paso para celebrar la Junta Parroquial en la que habían de nombrarse nueve electores que elegirían un Alcalde, seis Regidores y un Procurador Síndico, todo ello de acuerdo con la Ley.
Para iniciar el proceso se nombró la Junta que debía verificar la elección, recayendo la presidencia, por ausencia del párroco de Los Llanos que era a quien le pertenecía por Ley, en Don Andrés Sosa Pérez, que había sido regidor de la corporación llanense el año anterior. Como escrutadores fueron nombrados, Don Antonio Sosa, presbítero, natural de El Paso, y don José Lorenzo Felipe. Y como secretario, Don Manuel Taño.
Resultaron elegidos, Don Antonio Capote Vergara, Don Mariano Pestaña, Don Feliciano Pino, Don Ambrosio Díaz Duque, Don Pedro Alcántara Díaz, Don Juan Capote Yánez, Don Andrés Sosa Pérez, Don Manuel Taño y Don Ambrosio Díaz Taño.
Al día siguiente, domingo, 25 de junio, los citados señores fueron convocados al mismo lugar para celebrar la Junta que debía elegir a la primera corporación en la historia del municipio de El Paso. Una vez reunidos se procedió al nombramiento de los señores Manuel Taño y Pedro Alcántara Díaz como escrutadores y de Don Antonio Capote Vergara como secretario. Así resultó elegido Alcalde, Don Manuel Taño; Regidores, Don Andrés Sosa Pérez, Don Feliciano Pino, Don José Antonio Díaz Duque, Don José Jiménez Fernández, Don José Salvador Capote Pino y Don Gregorio Leal Carballo. Como Síndico Personero se eligió a Don Pedro Alcántara Díaz. Y una vez terminada la elección tomaron posesión de sus cargos quedando, en consecuencia, instalado el nuevo Ayuntamiento de El Paso.

4/11/07

47/ Puntagorda

Entre el barranco de Izcagua, límite con Garafía, y Garome que limita con Tijarafe, se encuentra el bello municipio de Puntagorda. Una hermosa estampa de almendros floridos, entre pinos y casas, lo diferencian en febrero y marzo. Ocupa una superficie de 31 km2 y cuenta con una población de alrededor de 1800 habitantes.
El municipio de Puntagorda está compuesto por cuatro entidades de población: El Pinar, Fagundo, El Roque, El Pueblo. Situado a 650 m. de altura, ocupa una superficie de 31,12 kilómetros cuadrados.
El casco urbano, en una zona de escasa pendiente entre pinares y almendros, se localiza a 600 m de altitud.
Pueblo pintoresco con hermosos pinares que ocupan vastas extensiones de terreno. Su blanco caserío se recorta sobre una paisaje de vegetación de medianías y de bosques de fayal y brezo que trazan un espectáculo sin igual cuando florecen sus miles de almendros.
Almendras, frutas, cereales, así como plátanos, aguacates y flores constituyen las principales producciones de su suelo.
Su clima es seco y soleado, en invierno las precipitaciones suelen ser abundantes.

14/10/07

40/ BARLOVENTO

El pueblo de Barlovento nació en un cruce de caminos hacia el Norte de la Isla, a pesar de ser un terreno elevado y ventoso, aunque fértil y húmedo. Cuando apenas existían un pequeño grupo de casas en esta zona de la isla, ya se había comenzado la construcción del templo de una sola nave, dedicado a Ntra. Señora del Rosario.Barlovento ha tenido que realizar un esfuerzo sobrehumano para convertir en cultivables los accidentados terrenos y para perforar galerias que permitieran transformar en regadío terrenos de secano, ya que a pesar de lo verde y húmedo de la zona, el agua no quiso brotar de forma natural. La costa del municipio se encuentra cubierta de fincas de plátanos, principal actividad económica del municipio. En el caserío de Las Toscas se encuentra, la mayor concentración de dragos de la Isla. El drago, el último árbol mitológico, es una de las especies más singulares de Canarias. Su forma se asemeja a la de un dragón. Desde el Mirador de Las Toscas parte un interesante sendero que nos lleva entre estos dragos hasta el barrio de Gallegos.Muy cerca del pueblo, en uno de los antiguos conos volcánicos que existen en el municipo, se construyó la mayor presa de la isla con capacidad para 5 millones de metros cúbicos. Junto a este embalse se ha creado una zona recreativa y de acampada.Otro lugar para el ocio es la zona Recreativa de la Fajana, al norte del viejo Faro de Punta Cumplida, donde podremos disfrutar de un baño en las piscinas naturales.

LA BATALLA DE LEPANTO

Barlovento es el único municipio de toda Canarias que aún conserva la tradicional "Fiesta Naval" que conmemora la Batalla de Lepanto. Los continuas luchas entre los isleños y los piratas que arribaban a la isla parece ser el origen de estas fiestas, que inicialmente se celebrarían en Santa Cruz de La Palma y que perduraron en Barlovento debido a que la patrona del municipio, La Virgen del Rosario, fue nombrada por el Papa en 1571 como protectora de la expedición española en la Batalla de Lepanto. Para la fiesta se construyen barcos de madera que cubiertos de telas de colores: blancas para los barcos que representan a Don Juan de Austria, y rojo y negro para los que simulan a los turcos. La batalla finaliza con la derrota de los turcos y la conversión al catolicismo, ante la imagen de La Virgen del Rosario.

2/10/07

31/ GARAFÍA


Superficie 100 kilómetros cuadrados. Habitantes unos 2.000. Extenso y diseminado pueblo, donde sus numerosos barrios se encuentran separados por profundos y escarpados barrancos. El aislamiento, motivado por una orografía hostil, ha hecho que este laborioso pueblo se haya despoblado considerablemente, ya que llegó atener en 1950 casi 5.000 pobladores. Tiene extensos bosques de laurisilva y pinar, junto a magníficas zonas para la ganadería y la agricultura. El mítico drago tiene una nutrida representación en casi todos sus barrios. Siempre ha sido el municipio ganadero por excelencia, especialmente de ganado vacuno, aunque ha venido a menos en los últimos años, aumentando en cambio los rebaños de ganado caprino para la producción de queso. En la tradicional fiesta de San Antonio del Monte, los días 12 y 13 de junio, tiene lugar la m s importante feria de ganado de la isla. La iglesia de Nuestra Señora de la Luz, en Santo Domingo, es el monumento artístico mas sobresaliente. Data del siglo XVI y tiene unos magníficos artesonados en madera del país. Es muy interesante visitar Buracas, en el barrio de Las Tricias, donde hay una nutrida colonia de dragos y un molino de viento. En el puerto de Santo Domingo nos encontramos, junto a la costa acantilada y bravía, dos pequeños islotes.

19/9/07

La Palma, la isla bonita

La Palma


La Palma
-Datos principales:
La Palma esta situada en la parte Nor-occidental de las Islas Canarias; es también conocida como la Isla Bonita o Isla Verde, por la exuberancia de sus bosques. Tiene una superficie de 706 km² y dista 85 km de Tenerife y 1.440 km de la Península (Cádiz). Es la única isla canaria que tiene arroyos o pequeños ríos.
-Medio Físico:
La Palma tiene forma de triángulo isósceles con el vértice más agudo hacia el S, y es de origen volcánico. El centro de la isla está ocupada por la caldera de Taburiente, con su altura máxima en el Roque de los Muchachos (2.426 m), mientras que en la otra mitad existen dos interrupciones que permiten el acceso a la mencionada caldera: el collado de la Cumbrecita y el barranco de las Angustias.
-Hidrografía:
En La Palma se encuentran los principales manantiales de Canarias, así como los únicos arroyos de corriente continua, entre los cuales figuran los de la Caldera de Taburiente, Marcos y Corderos (en los Sauces), junto con los del barranco del Río (en Santa Cruz de La Palma).
-Clima:
Las importantes alturas existentes en la isla, superiores a los 2.000 m sobre el nivel del mar, provocan significativas variaciones

climáticas zonales: la parte nordeste es más húmeda debido a la influencia de los vientos alisios, y la sudoeste mucho más seca y soleada.
En toda la franja costera, hasta la cota de los 200 m, se registra una temperatura media de 20º C. Superada esta altura, la temperatura desciende hasta llegar incluso a los 0º C en invierno en las partes altas de la isla, mientras que en verano las temperaturas en estas zonas altas superan con facilidad los 30º C.
De todas las islas que componen el archipiélago, La Palma es la más favorecida por las lluvias. Por un parte, su peculiar relieve permite que le afecten con frecuencia las borrascas atlánticas; por otra, toda la franja nororiental está influida por los alisios que forman el mar de nubes, y con ello la llamada "lluvia horizontal".
En cuanto a datos pluviométricos, la franja costera del sudoeste es la menos lluviosa con 350 l/m2 anuales, en medianías, sobre los 500 l/m2, y en zonas medias altas, se sobrepasan los 1.000 l/m2 anuales.
-Flora:
La humedad de su clima y la abundancia de agua favorecen el desarrollo de una exuberante vegetación. Sobresalen los bosques de Laurisilva del norte, como El Cubo de La Galga y El Canal; los Tilos, declarados Reserva de Biosfera y protegidos por la Unesco; y el pino Canario, que puebla gran parte de la isla y desde hace años está prohibida su explotación.
De entre las especies de flora endémica palmera destacan los Bejeques, de los que existen varias clases: Cardoncillo (Ceropegla Hians), Violeta o Pensamiento de la cumbre (Viola Palmensis); el Tajinaste, también con varias especies, tagasaste, tomillo deburro, etc.
También existen en La Palma una notable cantidad del legendario y famoso Drago, endemismo de la Macaronesia, la más importante de Canarias. Pueden verse ejemplares de este singular árbol en las Breñas, Garafía, Punta Gorda ..., si bien los más interesantes están en La Tosca (Barlovento) y en Butacas (Las Tricias).
-Población:
La población de La Palma ha experimentado un continuo ascenso hasta el año 1960, momento a partir del cual comienza a descender hasta los 73.749 habitantes de 1970, si bien vuelve a relanzarse de nuevo hasta alcanzar los 78.867 en 1991 (según refleja el último censo de 1991 elaborado por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC). Estimaciones posteriores vuelven a elevar la población hasta los 80.000 habitantes de 1996.
Los núcleos de población se concentran en el litoral, especialmente, en la zona costera y medianía oriental, donde se registra una densidad demográfica incluso superior a los 300 h/km2, y donde se sitúa Santa Cruz de La Palma, la capital insular. En el oeste está bastante poblada la comarca de los Llanos de Aridane, sobre todo, la localidad del mismo nombre y la de Tazacorte. Sin embargo, están escasamente poblados el NO, el centro y la punta meridional, donde se registra una densidad de población de entre 20 y 50 h/km2.
-Economía:
La principal fuente de ingresos de la economía palmera procede del cultivo del plátano, con unas exportaciones superiores a los 130 millones de kilos.
Otros complementos a la economía insular son, la ganadería caprina, la pequeña industria tabaquera, el vino, el cultivo del aguacate y la incipiente industria turística.
-Administración y Gobierno:
La isla de La Palma es uno de los siete territorios insulares que integran la Comunidad Autónoma de Canarias. Pertenecen a la isla los municipios de Barlovento, Breña Alta, Breña Baja, Fuencaliente de La Palma, Garafía, Los Llanos de Aridane, El Paso, Puntagorda, Puntallana, San Andrés y Sauces, Tazacorte, Tijarafe, Villa de Mazo y Santa Cruz de La Palma, capital insular.
El órgano de Gobierno y administración insular es el Cabildo que tiene autonomía plena en los términos que establece la Constitución (REC 1978/2836) y su legislación específica conforme al artículo 32 del Estatuto de Autonomía de Canarias aprobado por Ley Orgánica de 10 de agosto de 1982, que es su norma institucional básica.
-Historia:
Los primitivos pobladores llamaban a la isla Benaohare y estaba dividida en 12 cantones o señoríos. La conquista de La Palma por España comienza el 29 de septiembre de 1492 con el desembarco en las playas de Tazacorte de las tropas mandadas por el adelantado Pedro Fernández de Lugo, terminando la misma el 3 de mayo del año siguiente.
El último rey palmero en someterse a los españoles fue Tanausú, que gobernaba el reino de Aceró (Caldera de Taburiente). Tras los fallidos intentos de los castellanos por adentrarse en la Caldera y reducir al rey, Fernández de Lugo mandó a Juan de Palma, pariente ya cristianizado de Tanausú, para convencer a este de que saliera por el paso de Adamacansis para hacer un pacto de caballeros con los castellanos. Tanausú así lo hizo, pero fue capturado en una emboscada en el lugar conocido hoy como El Riachuelo, en las proximidades de La Cumbrecita.
Una vez incorporada la isla de La Palma a la Corona de Castilla, comienzan a llegar a ella, castellanos, mallorquines, catalanes, portugueses, italianos, flamencos etc. atraídos por las riquezas de esta tierra.
Ya en el siglo XVI La Palma adquiere un notable esplendor: los trapiches o ingenios azucareros realizan una gran actividad, se exportan importantes cantidades de vino Malvasía, miel y otros productos, se instalan los primeros astilleros y el puerto de Santa Cruz de La Palma desarrolla una intensa actividad comercial, con enlaces marítimos a Europa y América. Esta prosperidad de la isla atrae a piratas y corsarios, como el francés Pata de Palo, que en 1553 saqueó e incendió Santa Cruz de La Palma, destruyendo importantes monumentos y archivos de la ciudad.
En pleno siglo XVIII el puerto de Santa Cruz es considerado el tercero del imperio, después de Amberes y Sevilla. De él parten buques para América y en la capital palmera se crea el primer juzgado de Indias.
Desde los momentos inmediatamente posteriores a la conquista adquiere especial importancia la construcción naval, favorecida por la abundancia de madera en los bosques de la isla. Enseguida se instalaron los primeros astilleros, que mantuvieron una gran actividad hasta los años 40 del siglo XX. De ellos salieron valerosos veleros como La Amistad, San Miguel Nivaria, Rosa del Turia, Ninfa de los Mares, La Fama, El Triunfo, La Verdad etc.
La introducción en el siglo XIX del cultivo la cochinilla (parásito de las tuneras) para hacer tintes vino a significar una importante fuente de ingresos para la economía insular; simultáneamente también resurge el cultivo de la caña de azúcar, que se había abandonado, y se traen las primeras plataneras.
-Arte y Cultura:
Los múltiples hallazgos arqueológicos encontrados en la isla de La Palma permiten definirla como un excepcional museo de insculturas rupestres, sin igual en todo el archipiélago, que constituyen el mayor atractivo de la prehistoria insular. Entre los más importantes se encuentran los yacimientos de Belmaco, en el término de Mazo, además de los grabados de Garafía, Fuencaliente, El Paso y Breña Alta. El conjunto de grabados palmeros presenta diferencias zonales y artísticas, así, los grabados cruciformes aparecen dispersos por todo el litoral costero y apenas tienen un especial interés artístico, y las inscripciones alfabéticas, menos abundantes, tampoco ofrecen especial interés artístico, aunque sí histórico y lingüístico. En cambio, los grabados geométricos sí constituyen un legado de excepcional valor arqueológico y artístico. Casi todos son curvilíneos y se encuentran tanto en cuevas junto a los barrancos, en bloques pétreos, en las partes más altas de la isla, como en lugares abiertos. Estos grabados geométricos son de diferentes tipos: circuliformes concéntricos con uno o más círculos; espiraliformes, en algunos de ellos las espiras cambian de sentido a partir de un determinado momento; y de forma semicircular o de herradura. Su datación, según diversos arqueólogos, puede remontarse a la segunda mitad del II milenio a.C.
La cerámica, por su parte, también presenta una gran profusión de formas y motivos decorativos sin parangón en el resto de las islas, que a menudo parece estar relacionado con los ya mencionados grabados. Entre las formas características de la cerámica de La Palma se encuentran los denominados "embudos".
Respecto al hábitat más frecuentemente utilizado por los indígenas palmeros están las cuevas naturales, así como construcciones en piedra de planta circular o cuadrangular y los tagoror, edificio de planta circular o elíptica rodeado por un muro de piedra de cierta altura y con una sola entrada, en cuya base se colocaban asientos para varias personas, considerado como lugar de reunión.
El patrimonio artístico de La Palma se completa con los monumentos civiles y religiosos que se conservan en cada uno de los municipios. Especial interés posee el casco antiguo de Santa Cruz de La Palma, declarado Conjunto Histórico-Artístico, con bellos edificios en los que se mezcla el clasicismo castellano con la arquitectura tradicional canaria.
La cultura popular palmera hace resurgir cada cinco años, durante los meses de junio y julio, una de sus más arraigadas tradiciones: las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen de Las Nieves. Su origen se remonta al año 1676 cuando, ante la sequía que asolaba los campos, se procedió a bajar la imagen, más tarde una disposición obispal establecía que dicho traslado se repitiera cada 5 años, a partir de 1680. Esta fiesta se caracteriza por una serie de actos: Romería, Carro Triunfal Alegórico, Diálogo del Castillo y La Nave, La Loa, La Danza de los Enanos,..., este último, uno de los de mayor interés folclórico, data del pasado siglo, y el suceso de mayor expectación corresponde al momento en que los bailarines se transforman en enanos, en un abrir y cerrar de ojos, y continúan bailando una original polka.