52/ Antigua

Municipio situado de la zona central de la isla. El municipio de Antigua, fue probablemente la zona más habitada de la isla. Prueba de ello son los importantes núcleos protourbanos que la moderna ciencia arqueológica ha puesto hasta el momento al descubierto, entre los que destacan Los Corraletes (Bco. de la Muley), Rosita del Vicario (Bco. de la Torre) y la Atalayita (Bco. de Pozo Negro). Se trata de pequeños poblados con construcciones circulares y semicirculares, respondiendo en la mayoría de los casos al tipo de casas-hondas, es decir, con planta semienterrada para una mejor adaptación a las condiciones medioambientales.
Antigua comienza a poblarse inmediatamente después de la conquista y ya en el siglo XVIII constituye un importante caserío.
En 1.785 se convierte en parroquia independiente de Betancuria y en 1.808 en sede de la Junta Gubernativa Subalterna. Desde este momento Antigua aspira a convertirse en capital insular frente a la oposición de Betancuria y en 1.834 logra convertirse en sede del Partido Judicial, que hasta entonces había estado en Betancuria. Sin embargo su victoria fue efímera, pues en Julio de 1.835 se traslada el mismo a Lanzarote.
El actual término municipal de Antigua poseía buenas tierras de cultivo, de modo que a medida que la demanda interinsular de granos crecía, surgieron aldeas y caseríos como los de Triquivijate, Agua de Bueyes, Las Pocetas o Maninubre, entre los que pronto destacó el de Antigua, que se convirtió, con rapidez, en el más importante de la comarca. A ello ayudó el constituirse, por su posición geográfica central, en el paso obligatorio de personas y mercancías entre la villa de Betancuria y los puntos o embarcaderos de Caleta de Fuste y Pozo Negro, radicados en la costa oriental, y que generaban el mayor tráfico de importación y exportación insular.
Destacan en un paisaje de interminables planicies, las numerosas muestras de arquitectura tradicional que ofrecen sus caseríos; los molinos de gofio, que nos hablan del dominio del alisio sobre la llanura y de la tradición cerealera de la zona; y la Iglesia de Nuestra Señora de Antigua y las Ermitas de San Isidro Labrador (Triquivijate), San Roque (Casillas de Morales), Nuestra Señora de Guadalupe (Agua de Bueyes) y San Francisco Javier (Las Pocetas).
Asímismo constituye un hermosa muestra de arquitectura militar, el Castillo situado en Caleta de Fuste, construido junto con el del Tostón, en el siglo XVIII con la finalidad de defender la isla.
La arquitectura doméstica presenta dos tipos diferenciados: las viviendas sencillas, pertenecientes a las clases modestas, que se caracterizan por presentar una sola planta o a lo sumo un pequeño sobrado, muros de piedra vista o enfoscados y albeados, escasos vanos, techos de torta y planta rectangular en L o U; y los casones pertenecientes a las clases acomodadas, con mayor número de dependencias, planta rectangular, una o dos alturas, techumbres de tejas, balcones y cantería.